La Duda ~Microcuento~

jueves, 19 de julio de 2012

Hola! Hoy toca por la tarde pasarse a ver al gordo de George R R Martin, a ver si vamos a escucharle hablar, o al menos a ver la batalla del tridente, o algo. El hombrecillo se encuentra en Avilés, por si a alguien le interesa ir a verle.
Y con este comentario y que solo me queda una asignatura para el año que viene (con total seguridad xD) os dejo otro microcuento, este sin imagen, que me da pereza.

La Duda


Venas negras envolvían su figura persiguiendo su anatomía, huesos metálicos hacían de sostén, y los músculos favorecían su movimiento. El inventor se sentó frente a su obra y minuciosamente comprobó cada articulación, cada músculo, cada vena.
Todo estaba perfecto, cada órgano, cada fibra muscular, cada tejido se encontraba en su sitio. Sólo faltaba una cosa.
En la mesa se encontraba un corazón del tamaño de un puño, formado con engranajes como mecanismo, y metal reforzado. El inventor lo cogió con delicadeza, como si en cualquier momento pudiera empezar a latir. Con minucioso cuidado lo introdujo en la cavidad del pecho de la figura y soldó las venas a los conductos con tanta paciencia que, habiendo comenzado al atardecer, la luna ya se encontraba en su cénit cuando le dio el visto bueno.
Entonces, de su pechera se sacó una pequeña llave que introdujo en una cerradura en medio de aquel corazón mecánico. La criatura abrió los ojos, ojos mecánicos y opacos, que poco a poco fueron adquiriendo luminosidad y vida.
- ¿Quién soy?- Preguntó.
- Una persona.
- Pero soy de metal, y tu eres de carne y hueso.
- ¿Qué hace persona a una persona y máquina a una máquina?- Preguntó entonces el inventor, todavía inspeccionando que todo el cuerpo funcionara bien.
- ¿El alma?
El inventor entonces sonrió.
- La duda.

El fin del invierno ~Microcuento~

sábado, 14 de julio de 2012

Hola!! Aquí otro microcuento, esta vez narrando la historia de Démeter mientras espera la vuelta de Perséfone del Inframundo (os recomiendo leer el mito, y si tenéis la oportunidad, ir a Roma a ver la obra de Bernini en Villa Borguese, no os arrepentiréis)
Por cierto, ¡Ya estoy de vacaciones! Así que espero que pronto volvamos a vernos las caras en El Fantasma del Lhanda =)



Depresiva se quedaba corto cuando veía su rostro, era poco más que un ente etéreo paseándose sin rumbo, vagando perdida. Se veía el reguero de las lágrimas en sus mejillas mientras observaba el horizonte, cuando el sol del atardecer parecía atravesar su fina piel.
Y si me preguntaba cómo podía ayudarla, simplemente no podía. No había forma de dibujar una sonrisa en sus labios, y la vegetación parecía morir con cada lágrima que se deslizaba por su mejilla hasta llegar al frío suelo.
Un hálito de vaho se escapó de sus labios mientras yo la observaba, y la niebla comenzó a cubrirla, a cubrirnos a todos.
Pero antes de poder decir una sola palabra, pude sentir que volvía a sonreír, sus ojos opacos volvieron a brillar poco a poco, y el viento se volvió cálido. No pude sino seguir su mirada, aunque perfectamente sabía lo que ocurría.
Se acababa el invierno. Perséfone volvía a casa.

Sinestesia ~Microcuento~

jueves, 12 de julio de 2012

Bueno, hoy tengo un examen de mates, el último ya del primer año. En breves supongo que volveré a escribir con más constancia, pero no puedo asegurarlo (viajes, verano, padres...).
Este es otro relatillo que surgió en un juego de utilizar la última palabra de otro mini texto, no es que sea mucho pero bueno. (la imagen de titulo, la verdad es que está mejor que la historia jajaja) Es muy corto, así que no perdéis demasiado tiempo en leerlo.
Espero que os guste ^^


Sinestesia, mezclar colores con la lengua, cantar con los ojos, tocar olores. El mundo abierto al alma, así parecía ser. Escuchaba y mezclaba las sensaciones, creando como nunca nadie había hecho. Esa era mi propia magia, algo personal.
Y cuando estaba a tu lado, todo era mayor, se amplificaban todos mis sentidos y todas las combinaciones posibles que había entre ellos, los latidos de mi corazón parecían amplificarse y sus ondas se veían frente a mi.
Porque parecía que a tu lado los colores se veían por doquier, y en la distancia el mundo se volvía gris.

Pesadilla ~Microcuento~

miércoles, 11 de julio de 2012

Buenas chicos! Últimamente me ha dado por crear microcuentos, bueno, básicamente es que se me ocurren, pero no son siquiera historias, apenas ocupan 20 líneas con suerte, son eso, microcuentos, historias sin principio ni fin, que en verdad no tienen nada en especial, pero son curiosas. Espero que os gusten ^^



Llevaba días agobiado, y yo lo sabía. Aparte de sus ojeras, su mirada cenicienta, su apariencia cansada y su falta de confianza en sí mismo, cada vez que le miraba sentía ese dolor en el pecho al querer ayudarle y saber que no aceptaría mi ayuda.
Y simplemente podía suspirar, sentarme, y esperar que todo pasara.
En la cama no podía sino dar vueltas al día, a su miedo y a su agobio, no podía dormir si no sabía que todo iría bien, que acabaría por llegar a su final feliz.
Fue entonces cuando le escuché, se revolvía, peleándose con las sábanas y emitiendo quejidos apenas audibles que resonaban en mi cabeza. Una pesadilla.
Aunque al principio pensé en apartarme y dejarle espacio para enfrentarse él solo a sus temores, pronto me vi a mi misma girando en la cama, abrazándole, colocándole bien las sábanas y besando su hombro con cariño. Pronto la pesadilla había acabado y volvía a dormir tranquilo, con una tenue sonrisa en sus labios.
- Aquí estoy, amor, a tu lado. Por siempre.