7 ideas para escribir sobre dragones.

jueves, 30 de julio de 2015

¡Hola hola!
Hace mucho que no os traía ninguna entrada en writing tips y como tuve que entrar a pinterest hace poco (suelo entrar cada año bisiesto o así, aunque me gusta mucho mi board allí va un poco lento) me di cuenta de la cantidad de prompts dedicadas a mi animal mitológico favorito. Así que decidí hacer una pequeña recopilación de estas ideas para que todo el que quiera pueda escribir sobre dragones. También he añadido algunas entradas que he encontrado por tumblr, por supuesto con su crédito pero traduciéndolas al castellano.
En fin, vamos a ello.
Empiezo con una imagen muy adorable de un dragón que en vez de coleccionar grandes tesoros como Smaug, se dedica a recolectar peniques o céntimos, teniendo una pequeña guarida acorde a su tamaño. Me parece una imagen muy divertida que seguro que cuenta un cuento muy gracioso.
Podéis ver el cómic entero aquí
 Siguiendo también con dragones pequeños, porque parece que la diversidad en este género es pequeña y todos los dragones son fieros y violentos, os presento los baby dragons.

El dragón que duerme como un camello viene de aquí

 Dragones bebé que duermen en la chimenea y se enrollan entre las cenizas y los restos de madera intentando mantenerse cómodos entre los troncos ardiendo. Chillando cuando alguien pasa por su lado o cuando más troncos necesitan añadirse, sin parar hasta que están satisfechos.

Dragones bebé con alas de un tamaño desproporcionado con su cuerpo, pero que aún así intentan elevarse del suelo a base de correr y batir agresivamente las alas, logrando solo elevarse unos centímetros del suelo durente pocos seguindos antes de caer en picado.

Dragones bebé que no han visto joyas de oro y piedras preiosas y en cambio se dedican a acumular otros pequeños objetos brillantes, como la cubertería de plata, relojes de pie, instrumentos musicales y sartenes y cazos.

Dragones bebé que tienen frío en invierno y se cuelan dentro de la ropa de su cuidador (normalmente mientras esa ropa está siendo vestida) y se pegan lo más posible, y comienzan a hacer ruidos similares al ronroneo de un gato mientras duermen
La idea de los dragones bebé me parece tan adorable que me entran ganas de tener uno ya mismo. Es una de las ideas que tengo pendiente, aunque sea un secundario muy secundario en alguna historia, muchas escenas se me plantan al instante en la cabeza, siendo muy visuales y necesitando formar parte de alguna historia pero ya. Espero que a vosotros también os sirvan.

Por otro lado tengo las distintas ideas sacadas de pinterest dedicadas a los dragones, algunas más cómicas, otras curiosas y otras que darían para toda una historia. A ver qué os parecen.
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-La última vez que un chico intentó besarme resultó ser un dragón tratando de comerse mi cabeza

-Bueno, esperemos que tengas una experiencia mejor esta vez
Esta me pega para una comedia, no sé. Tal vez fuera algo enfocado a los dragones, pero por supuesto tiene más usos. Podría ser solo una broma entre amigos, o puede que los dragones comecabezas existan de verdad. Eso depende de cada uno.

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Tu padre, el rey, contrató a un dragón durante 20 años protegiendo el reino (o a ti, el texto no es muy claro en este punto). Ahora que estás en el trono, el dragón ha vuelto a recoger su dinero.
Esta situación es curiosa, tanto sea el reno como a la persona. Por un lado la chica podría regatearle el pago al dragón, o sentirse muy halagada por cómo había protegido a la princesa de joven. Puede dar para muchas situaciones distintas y por eso me imagino que sea entretenido. Además, nunca dice que el pago sea dinero...

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 Esta prompt es muy sencilla, pero muy versátil. Escribe sobre el dragón que rescató a la princesa del guerrero. Puede que se haya visto más veces pero se me hace entretenido imaginarlo. Hay muchas variantes de esta historia y puede acabar como un original retelling de los cuentos de siempre.

La era en la que los dragones vuelvan
a volar libres sobre el cielo está cerca
Ya sea con paz o con guerra
El tiempo ha de llegar
Y esta idea (hola me llamo Gema y me he inventado un poco la traducción del poema) me llama MUCHO. Creo que es la indirecta a Ananda ahora mismo puede ser grande (te quieris) pero me llama mucho la atención. ¿Los dragones habrían desaparecido del todo? ¿Son solo simples esclavos a merced de los hombres? Demasiadas ideas para una sola cabeza ;)

He querido dejar un post para el final. Se trata de un post de tumblr que desencadenó un AU para Hiccup, el personaje de Cómo entrenar a tu dragón, que llevo en twitter. Hace tiempo, cuando leí esta frase, mi cabeza empezó a maquinar y sacó una trama que debería estar llevando a cabo pero las vacaciones nunca son vacaciones de verdad y no tengo tiempo para ello de momento. Pero algún día llevaré a Hiccup con esta trama y bueno, os dejo el post que inspiró toda la magia traducido.

La gente siempre dice "dragones en el pasado, robots en el futuro", pero pensad esto: dragones en el futuro.
La cría selectiva e ingeniería genética pra crear reptiles alados se va un poco de las manos y cuando escapan contíuan evolucionando libres.
Ciudades futuristas con barreras de protección frente a los dragones que pueden aparecer en busca de un tentempié callejero.
Bandadas de dragones migrando al sur durante el invierno.
Crías de dragón rebuscando en la basura de los restaurantes en busca de comida y siendo espantados por los camareros.
 Si habéis leído mi idea, la historia cambia mucho. Pero sin embargo es esa chispa de inspiración, ese cambio en la norma el que me llevó a la idea de los dragones. Y de ahí, pueden salir mil historias, mil tramas, solo con siete sencillas ideas que pueden desencadenar una oleada de historias sobre dragones.
Ay, soy tan feliz...
Espero que hayáis disfrutado con esta entrada cargada de ideas y, por favor, si este post os inspira, me encantaría leer esas grandes historias en torno a este gran (o pequeño) reptil.

¿Qué os ha parecido la entrada? ¿Os gustan las historias de dragones?

El principe elocuente y la doncella risueña

viernes, 24 de julio de 2015

¡Buenos días!
Revisando iniciativas vi que tenía pendiente hacer algo para la de "cuéntame un cuento" que bueno, supongo que con el título quede claro su funcionamiento. E ilusionada de mí, me puse a ello...
Pero no me fijé en la fecha, y de golpe vi que el reto era para el mes de junio y ya veis qué día es hoy. En fin, que tengo un relato muy bonito que no puede participar y prefiero subirlo a que coja polvo en mi carpeta de relatos. ¡Espero que os guste!

Érase una vez un príncipe. No era un príncipe normal, de los que luchan con espada, escudo y armadura. Ni siquiera era de aquellos que hacían gala de sus dotes de monta o de su precisión con el arco. Nuestro príncipe tenía un arma distinta al resto de sus contrincantes, un arma mucho más mortífera si se sabía empuñar.
Era hábil con el habla.
Había estado desarrollando su carisma e ingenio desde la edad más temprana, buscando siempre soluciones en palabras en vez de en espadas, empuñando la pluma con habilidad. Su voz, suave y melodiosa, pronto se convirtió en una atracción, un reto para aquellos otros jóvenes que se negaban a creer que su inteligencia fuera inferior. Muchos guerreros y algunos otros regentes intentaron encontrar una frase que dejara al príncipe sin habla, pero apenas eran capaces de empezar la conversación y, con hábiles fintas y florituras verbales, nuestro príncipe poco a poco fue venciendo a cada uno de ellos, desplumándoles de un arma que nunca fue suya en realidad.
Se le conocía como el príncipe elocuente. Y nadie parecía poder hacerle frente.
Pronto nuestro príncipe creció, y su padre fue consciente de que estaba en edad casadera. Cuando al palacio siempre habían entrado hombres para conversar y enfrentarse al joven, pronto llegaron damiselas, doncellas que llenaban aquel palacio de risa, cuchicheos y un nuevo arma que el príncipe no tardó en intentar comprender.
El coqueteo.
Las insinuaciones y las miradas que cubrían el castillo hacían reír al joven príncipe, y pronto, ante él, llegó una doncella muy distinta al resto, cuyos ojos verdes brillaban como esmeraldas cada vez que se cruzaban con los suyos, cuya sonrisa siempre se curvaba una milésima al verlo entrar a la misma sala en la que estaba. Podía ver sus dientes blancos mordiendo con suavidad su labio inferior, y, cuando al fin estuvieron frente a frente, el príncipe, intentando hacer uso de su labia habitual, se quedó callado.
Con la boca todavía entreabierta intentando buscar las palabras adecuadas, el príncipe carraspeó y volvió a intentarlo. Pero no podía, se había quedado sin palabras.
La joven doncella sonrió, rodeando sus brazos mientras empezaba a andar.
- No sabia que fueras tímido- Bromeó ella. El príncipe intentó defenderse, pero su única arma le había traicionado por completo y solo pudo encogerse de hombros. La joven soltó una risa- No pasa nada, puedo hablar yo.
Él asintió, esperando que el habla le volviera pronto, pero disfrutando de la melodiosa voz de la joven que le había dejado sin palabras.
Y así el príncipe descubrió dos cosas: que la escucha es un arma tan poderosa como el habla, y que los labios de una doncella risueña saben a frambuesas al atardecer.

Navegando entre palabras III

lunes, 20 de julio de 2015

¡Buenos días!
Hoy vuelvo a traeros un relato de una iniciativa. Seguro que os suena porque de él nació Nayde y aunque la historia haya cambiado mucho, sus orígenes siguen siendo estos. Pues bien, hace mil años que no subía esta historia y hasta estan las votaciones ya preparadas, así que mejor darme prisa. La historia comienza con este fragmento, que continué yo aquí, seguido por este de mi ahijada Sheila. Ahora, si habéis seguido la historia, os dejo con cómo yo la continuaría, y abajo os dejo el link a las votaciones por si queréis ver el resto de participantes.


El aroma a azufre que emergía del monstruo me hizo retroceder y arrugar el ceño, temiendo lo peor. Marcus intentaba esconderse a toda costa, alejarse de la mirada ardiente de la criatura, pero para mí era más difícil esquivarla. Sentía esos ojos sin cuencas clavarse sobre mí, intentando amedrentarme. Y no iba a mentir, lo estaba consiguiendo. Hice acopio de fuerza de voluntad y procuré aguantar la respiración para que ese aroma a huevos podridos no me hiciera vomitar.
- ¡Sométete a mi voluntad!- Le ordené, alzando mi voz todo lo posible y con mis ojos fijos en el demonio.
A nuestro alrededor se hizo un largo y tenso silencio…
… Hasta que Marcus comenzó a reírse.
- ¿“Sométete a mi voluntad”? ¿No eras capaz de pensar nada mejor?- Bromeó entre carcajadas.
Enrojecí de vergüenza y rabia, esperando que las risas se expandieran por el público. El demonio se giró muy despacio, haciendo retumbar el suelo y callando las carcajadas de Marcus del tirón. Extendió su mano y pude sentir cómo robaba mi energía, y seguramente la del público, para su hechizo. Marcus me miró alarmado.
- ¡Basta, detenlo!- Me suplicó.
El corazón se me detuvo por el miedo. No era capaz de detenerlo.

Si os ha gustado el relato y queréis votar para que sea la continuación de la historia, o si queréis leer al resto de participantes, podéis hacerlo en el siguiente enlace.

La última página #UnaImagenMilPalabras

lunes, 13 de julio de 2015

¡Buenos días!
Salgo del hiatus con lo que prometía: la entrada para uno de los proyectos de ReivindicandoBlogger. Este proyecto consistía en algo tan sencillo como escribir una historia basándonos en una imagen, y adjuntarle una canción.
Os voy a ser sinceros: aunque me apunté allá a mediados de junio, no fue hasta hace 4 días que escribí la historia. Llevaba un par de días rondándome por la cabeza pero no era el momento. En fin, ahora sí.
Y tampoco quiero desvelar mucho más del texto, así que los mejor es que os deje con él y con su banda sonora.



Listen
On repeat

Sí, yo me escuché la canción en repeat hasta acabar de escribir.
Sí, puede que llorara un poquito.


Hay veces a tu lado que me olvido que, algún día, llegará el final del camino. Pero cada vez lo siento más cerca, y es evidente que ambos partiremos en direcciones distintas. Supongo que, por eso, he decidido escribirte ahora, cuando aún no tengo claro hacia dónde vas a llevarme, ni qué camino hará que nos acabemos separando.

No te miro con rencor, ni con odio ni con lástima. Agradezco el camino que hemos recorrido, todo lo que hemos conseguido. Cada risa, cada llanto, agradezco que estés ahí para sostenerme cuando no puedo hacerlo. Agradezco que me hagas reflexionar, y que me hagas distraerme. Agradezco la facilidad con la que caigo en tus redes. Eres mi pequeño salvavidas, y no hay vez en la que no agradezca que llegases a mi vida.

Sobre todo, agradezco que me hayas hecho cambiar. Que hayas sabido eliminar de mi vida lo malo. A veces fue solo por un momento, a veces duró mucho más. Hay veces en las que solo pensar con volver a tu lado, me siento mejor, aunque a veces vaya a ti con despecho, con rabia, eres capaz de serenarme, de hacer que todo a mi alrededor se disuelva hasta que solo quedamos tú y yo, contemplándonos como si el tiempo durara para siempre, haciendo que un suspiro se prolongue en el tiempo.

Pero ese suspiro se ha cortado, y ahora quedamos tú y yo, y un camino que termina. Supongo que, aunque eche la vista atrás, ya no será igual. Y me encantaría. Pero lo haré, y seguro que descubriré cosas que no había visto. Habrá magia en tu recuerdo, y si algún día retrocedo y vuelvo al inicio, junto a ti, aun sabiendo que volveremos a separarnos, sé que será distinto. No podemos repetir el tiempo que pasamos juntos.

Pero podemos recordarlo.

Te prometo que recordaré cada palabra, que atesoraré cada momento que pasamos juntos. Y que agradeceré ese momento en el que nos juntamos. Pero, por desgracia, no todas las historias duran para siempre, y a ti te quedan tan pocas páginas…

Cuando cierre el libro, acariciaré su lomo. Lo entreabriré, y habrá pasajes favoritos que se quedarán en mi memoria. Supongo que ya lo sabes, y aunque haya algunos malos, no habrá inquietud en su recuerdo. Tú guardarás las lágrimas que derramé entre tus páginas y yo conservaré su sabor en mis labios.

Y luego irás a mi librería de bellos recuerdos, y te observaré en silencio desde el salón, mientras inicio otro camino en mi vida solo para caer una y otra vez en el mismo ciclo. Nunca será igual, siempre una nueva historia, y una nueva yo cuando os cierro y os dejo en un rincón.

Nunca te irás. Eso te lo prometo. Aunque acabe la historia, aunque te guarde en la estantería. Es imposible olvidarte, no después de todo lo que hemos pasado.

Estás dentro de mí. Una cicatriz que nunca se cierra.

 Una historia que nunca termina.

Si os habéis quedado con ganas de más, hay muchos participantes con una imagen y mil palabras deseando ser leídos.