Mis dilemas revisando Lhanda

miércoles, 5 de agosto de 2015

 
Sí, sé que soy una pesada y que siempre os digo que voy a ser constante revisando y nunca lo soy. Lo siento, pero quiero comenzar esta entrada diciendo que gracias a María (colaboradora en el blog de maquillaje que llevo, por cierto) he tenido que estar unos días en la biblioteca de apoyo moral y eso ha hecho que me decidiera a llevarme conmigo Lhanda y revisar la historia poco a poco.

Por desgracia existe una extraña norma de no introducir alcohol en las salas de estudio, por lo que mi desesperación ha sido máxima.

Pero bueno, volviendo al caso, he revisado mucho más de lo que me esperaba en solo dos días, y con ello viene el problema.

No hago más que cambiar escenas.

Es como: ¿Gema? ¿Estás bien? Estás cambiando capítulos enteros, y borrando escenas y añadiendo otras y a este paso no sé qué quedará del Lhanda v1 aparte del nombre.

Y en parte tengo miedo, porque no sé si con estos cambios la cagaré más de lo que ya está (que no creo, porque yo hace cinco años estaba contentísima con lo escrito pero lo leo ahora… ay, lo leo ahora y…
... y eso)

Y por otra parte estoy muy ilusionada.

Porque esas escenas tal vez no encajaban tanto como quise creerme. La verdad es que muchas de ellas dejaban un poquito que desear y con este nuevo enfoque creo que añado un poco de trasfondo a la historia, hago que los avances se vean más lentos y no sé. Con los pedazo comentarios que me dejo (que son larguillos) espero poder encarar bien las escenas, al menos tan bien como me las planteo ahora, y dar un buen cambio de aires a la novela.

Revisar una novela con pizza es mucho más fácil
Una parte de mí se asusta de la revisión por eso mismo, por esos mil cambios que surgen y que hacen que la historia derive más de lo que yo creía. Hay mucha trama central que cambia, y parte de la secundaria. Algunas de las escenas son para hacer que la historia vaya más fluida y no tan a saltos, y otras son puro capricho (quiero ver si puedo darle más trasfondo a Surina o a Luke, que no sean tan secundarios). Seguramente me coma la cabeza en algún punto cuando los cambios empiecen a descuadrarse más, pero bueno, hay que echarle ganas y valor, que llevo mucho tiempo posponiendo esto y joder, que no me queda nada para empezar el proceso de reescritura y ver cómo la historia madura tanto como lo he hecho yo en este tiempo.

Ojalá una caída global de wifi de una semana. No veáis lo que sería capaz yo de hacer en ese tiempo ;)

(Por cierto, hablando de cosas que no necesitan wifi, me he pasado la liga pokemon en el oro y ahora estoy en ello en el blanco. Si es que procastinadora se nace)
Un hurra por mi equipo pokémon.