El diario de lucía: Clases de canto

martes, 19 de enero de 2016

En realidad quería haber escrito aquí antes para deciros que solo en relatos he escrito 53mil palabras a lo largo de 2015, sin contar las más de 50mil que escribí en el NaNoWriMo. Pero al final pensé que escribir sólo para eso era una tontería, y como no estaba motivada para nada más que no fuera estudiar y jugar al sunless sea, lo dejé pasar.

Pero ya está, voy a ver si retomo esto ahora que parece que la presión en mi pecho se alivia un poco, aunque sea momentáneo antes de que el estrés vuelva a asolar. Popmundo me viene bien para estos días porque me consume media hora de mi vida y ya. Sobre todo ahora que mi personaje está de gira, pero este fragmento de su diario es de antes. Sí, hoy toca otro fragmento de "el diario de Lucía".

Es de cuando conoce a su primer amor. La pobre todavía no sabe lo que este hecho va a hacerle sentir, pero lo sentirá mucho, y muy fuerte, y espero que os guste conocer un poco más de ella.

¿Cómo os va tratando el año? Espero que genial, y suerte a los que andéis de exámenes.


A pesar de haber dejado el conservatorio (aquellos conciertos que no dicen nada, el estar perdida en un mar de gente, la sensación de vacío, de saber que allí no voy a alcanzar mi sueño) sabía que necesitaba seguir ensayando y aprendiendo. Por suerte para mí, la universidad pública ofrecía cursos de música a un precio aceptable, por lo que no dudé en acercarme y pedir presupuestos para un par de clases. Me acabé quedando con canto, pues algunas de las canciones que conocía tenían una letra muy bonita y seguro que con algún efecto podía grabar mi voz y mi música al tiempo…

Pensaba demasiado rápido, lo sé. Yo solo soy una don nadie con unos pocos contactos (¿he contado ya que mi padre ha dicho que, de estrellarme, que lo haga a lo grande y me puso en contacto con una productora?) a punto de hacer su primera gira. Sí, suena grande, suena muy grande, yo todavía siento temblor en las piernas y ha pasado más de un mes desde la noticia.

Pero no estaba pensando en eso. Y en realidad no pensaba en mis clases. Voy a ser sincera con el público de este humilde blog y decir que, en realidad, lo hice por un chico.

¿Sorprendidos? Tengo 16 años y las hormonas revolucionadas, no deberíais estarlo.