La importancia de presentarse a concursos.

jueves, 8 de junio de 2017

Esta entrada es un poco difícil, porque también es un poco personal. Me siento más cómoda explicándolo todo desde mi experiencia, así que es hora de mostraros una cara no bonita de mi vida.

Me llamo Gema Vallejo, y sufro ansiedad. Hacer exámenes me hace pasar días sin dormir y hay veces que he tenido ataques de ansiedad previos a entrar, aunque parezca que voy calmada yo a veces solo pienso que si cruzando mal me atropella un coche no tendré que presentarme al examen. Cuando me presenté al teórico de conducir salí llorando porque pensé que suspendía y decepcionaría a mi familia y amigos (plot twist, aprobé y no me lo creí) y me pasé meses sin atreverme a ir a la academia de inglés porque pensé que te hacían una prueba de nivel antes de las clases. No sé de donde viene esa falta de inseguridad ni mucho menos, pero es obvio que me afecta más de lo que parece, incluso en el día a día a menor escala, y por supuesto también en la escritura.



Por eso, os parecerá sorprendente, pero me he presentado a un concurso de relatos.


Para mi lo principal de esta entrada es decir que superar un miedo al rechazo, a no sentirte válida, es posible incluso con algo tan sencillo como darle muchas veces al botón de enviar. El miedo no se va de golpe, incluso cuando me llegó el acuse de recibo en respuesta sentí un pequeño escalofrío recorrer mi espalda, pero eso no me impidió sentirme orgullosa al haber mandado algo, superando un poco ese miedo, la ansiedad y la inseguridad con las que tengo que convivir a diario. Lo sorprendente es que aunque me bloqueé un poco con las correcciones, seguí decidiendo enviar el relato y estoy pendiente de cuentas que avisan de los concursos por si me apunto a más. De verdad, será una tontería, pero cuesta asimilar que soy capaz de hacer esto.

Sin embargo me he dado cuenta que hay más dentro de los concursos que pueden beneficiar a los escritores, no solo a los escritores con ansiedad e inseguridad como yo. Escribir para un concurso es una forma de acomodarte a unos plazos, temáticas y números de palabras concretos, que tu no puedes variar aunque quieras. Esto también pasa con los relatos para antologías que vemos a veces por blogs: quieras que no, también te obligan a prepararte y cumplir unos plazos concretos, así como otras iniciativas.

El problema, o lo que para mi diferencia el mandar los relatos a una antología de los blogs o a iniciativas es que, aunque puedas aprender a medir tus palabras y trabajar con una fecha límite en mente, en estas normalmente no hay rechazo, y ese miedo no se quita del todo por publicar aquí. Al final este es tu espacio y puedes subir lo que quieras, por lo que el miedo a no valer no se va. No digo que no os presentéis a esas iniciativas cuando yo misma lo hago, solo que os presentéis también a concursos.

Tendemos a no valorarnos, a ser muy exigentes y pedirnos más. Nunca estamos satisfechos y por detenernos, vemos como amigos y conocidos nos pasan por la derecha. Yo a veces me pregunto por qué no lo hago, por qué tengo miedo a no valer y otros no. Me lo pregunto hasta para los concursos más simples hasta que, al final, he optado por ir poco a poco ignorando la voz que me pide más.

La moraleja de esta historia es que escribáis, que vayáis ignorando vuestro miedo paso a paso. Sorprendentemente, me sentí muy satisfecha tras mandar el correo, aunque fuera una tontería. Espero que al resto os pase igual.

¿Os habéis presentado a algún concurso recientemente?

PD. Muchas gracias a Deivid, Aruv y Khardan que estuvieron gritándome que mandara el maldito relato. A Marina por entenderme y a mi padre, por ayudarme a pensar cómo formular esta historia.

2 comentarios:

  1. Te entiendo perfectamente. Incluso me ha costado llegar a sentir válidas las historias para mi propia cuenta de wattpad o el blog, he interrumpido y eliminado más de lo que querría admitir. Ahora he aprendido a ir más lento, pero no eliminar nada (llevo corrigiendo mi primera mini novela Refulgens desde hace casi tres años, espero terminarla antes de diciembre, para mí y unos pocos que quisieron leerla, pero nunca la presentaría a un concurso ni intentaría venderla). Di el paso hace unos meses, presentándome a un concurso de microrrelatos de la nueva plataforma Sweek. Lo extraño es que gané y todavía no termino de creerlo. Eso me ha dado ánimos, pero creo que mi desafío ahora mismo es aceptar la validez de mis historias largas y conseguir la constancia para respetar plazos. Por el momento, lo que llevo del año viene bien. Si lo logro, el año que viene intentaré con más concursos.
    Felicidades por presentarte, que esto sea el comienzo de muchas participaciones y reconocimientos.
    Un abrazo.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, Cyn. La verdad es que a veces a mi también me cuenta sentir que mis historias valen la pena. Incluso cuando roleo siento que a veces me bloqueo porque no valgo la pena. Como dicen por ahí, quierete como a un señor. Yo los concursos voy a intentar realizar unos cuantos. Hay una cuenta en twitter llamada "escribid malditos" que intenta avisar de unos cuantos, y me estoy guardando el resto para ver si voy haciendo algún que otro... Si logro algo, ya se verá.

      ¡Un besín y a seguir escribiendo!

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