Yellow Brick Road {Blogs Colaboradores, Capítulo 4}

lunes, 10 de julio de 2017

[A veces hay que seguir nuestro instinto... y el camino de baldosas amarillas a nuestros pies]
Las audiciones llegan antes de lo que me de cuenta. Para cuando me quiero percatar estoy entre bastidores, con un vestido negro que cubre hasta medio muslo, de terciopelo fino. No puedo evitar remangarme y tirar para abajo del borde del vestido cada cinco segundos mientras espero, intentando contener los nervios. Lo peor es estar nerviosa por la incertidumbre, desear pasar y fallar al mismo tiempo. No saber qué hacer con tu vida, pero querer un cambio y mantenerme igual al mismo tiempo.

Recuerdo que mi tía siempre decía que los segundos anteriores a entrar a un escenario se hacían eternos. Es la frase con la que comenzó a subir sus artículos del blog, donde se hizo famosa y acabó conociendo al amor de su vida, a quien sería su compañera de aventuras y el productor de su discográfica. Todo comenzó de golpe tras dejar atrás la ciudad de Barcelona y perseguir su sueño.

Bajo la vista, a la flauta que reposa sobre mi regazo. ¿De verdad estoy haciendo esto por mí? 

Yellow Brick Road {Blogs Colaboradores, Capítulo 3}

viernes, 7 de julio de 2017

[Más vale tarde que nunca, dicen algunos...]




El calor en la habitación hace que me despierte, buscando un vaso de agua en la mesita. Poco quedan de los hielos que había en la cubitera junto a la cama, pero cojo uno igualmente y lo cuelo en el agua templada que ya tengo en las manos. La mitad de los hielos que había ahí no acabaron precisamente en una bebida, sino trazando círculos por mi piel desnuda.

Me remuevo al pensarlo con una sonrisa, notando el brazo de William todavía rodeando mi cuerpo. Al final acepté más que sus clases y, aunque no sé cuánto tiempo durará esto, intento no pensarlo. La verdad es que estoy intentando no pensar en general. No pienso en la sensación de estar engañando a mi instrumento cuando toco el ukelele y vuelvo feliz de esos encuentros ni cuando les digo a mis padres que William es un compañero de la facultad que me está ayudando con una audición. Suerte que no están mucho en casa o se darían cuenta que la combinación musical de un ukelele y una flauta no da un sonido muy… popular. Lo hemos probado, solo por las risas, pero los sonidos no conectan, no suena armonioso y al final paramos enseguida, normalmente por un suspiro mío y un beso de su parte.

Yellow Brick Road {Blogs colaboradores, capítulo 2}

lunes, 19 de junio de 2017

[No te dejes arrastrar a Kansas si no quieres ir]

La flauta dorada descansa sobre la mesa del conservatorio y mi reflejo distorsionado parece juzgarme más que otra cosa. Frunzo el ceño y agacho la vista. Las clases últimamente están siendo cada vez más exigentes, o yo rindo menos, y no sé qué me pasa. Me encantaría poder fusionarme con mi escritorio y desaparecer. Hoy, y desde hace unas semanas, siento que nada de lo que hago sale bien.
Noto un golpe en la cabeza con un folio. Robyn está ahí cuando alzo la vista y la hoja se posa en el hueco donde estaba antes mi cabeza. Mientras ella se sienta a mi lado yo leo.

— Así que una fiesta universitaria, ¿no? — Alzo una ceja, sin saber de qué me sorprendo. Si hay una fiesta en un radio de 50 kilómetros, Robyn se entera. Sonrío. Yo suelo ser siempre quien la sigue y no sé qué haré el día en el que acabemos el conservatorio y nuestros caminos se separen. Tal vez es otra cosa que me asusta de sentir que ya no encajo en el conservatorio, tener miedo de perderla a ella. Sé que es un miedo absurdo, sobre todo porque sigue siendo mi jefa, pero ahora mismo pensar en un día en el que no nos veamos suena el fin del mundo. Es mi mejor amiga, a fin de cuentas.

— Seguro que te encanta.