Estado de las historias

viernes, 31 de mayo de 2013

 Bueno, aquí voy a dejar un post con el estado de las historias de wattpad, tal vez hasta explicando un poco lo que pretendo sacar de ellas y algún dato más.

Bueno, empecemos.

  • El Fantasma del Lhanda: esta es, sin duda alguna, la historia más avanzada de las que se presentan en wattpad. El capítulo 19 explica la razón de ser descubierta y se ve a un Daimen poco alegrado con la noticia. En defensa de Daimen, Clarya ve las cosas como le da la gana, es lo malo de tener su punto de vista. En el próximo capítulo se verá el desenlace del flashback que hemos visto, y nos volveremos a centrar en un futuro con nuevas apariciones y viejos conocidos. Surina está muy contenta con las nuevas visitas. (supongo que actualice el capítulo cuando acabe los finales del todo, es decir, para el 11 de julio)
  • El Fantasma del Lhanda AU. El pájaro que escapó: Esta historia surgió de un sueño, es un AU, es decir, una historia universo alternativo, en el que Clarya decidió que era hora de cambiar su vida y escapó del Lhanda en Aiceva, cuando se le dio la oportunidad. Es una historia ya finalizada, pero como tampoco había dicho nada de ella, creo que se merece estar aquí. Si queréis fangirlear, esta es vuestra historia. Tened en cuenta que contiene una escena +18, así que, si no queréis leer esas cosas, absteneros (aunque es el +18 más suave que una podría escribir, pero aún así, quien avisa no es traidor)
  • El Fin del Invierno: De la palabra "niebla" salió esta historia. Basada en la personificación de los personajes, se centra en la tristeza que siente el Invierno, apartado del resto de las estaciones por ser incompatible con ellas. Primavera le ofrece una oportunidad y viajan juntos, aunque creo que las otras estaciones no se lo tomarán tan bien. Posiblemente sea el preludio de una historia más larga. Esta historia está en espera hasta nuevo aviso.
  • Llama Oscura: Es una de mis primeras historias, recientemente viviendo una reedición que se ha quedado más bien a medias. En ella se ve la vida de dos jóvenes brujas viviendo en un internado, y que tienen que intentar no ser descubiertas. Las cosas se les van a empezar a complicar, sobre todo con la aparición del señor Encapuchado, inmiscuyéndose cada vez más en su vida. Emily va a tener que enfrentarse a una faceta que quiere ocultar, mientras Sam trata de lidiar con los problemas de su amiga al mismo tiempo que intenta conquistar a Aaron. Actualmente tiene escritos solo 5 capítulos, pero espero continuarla en cuanto acabe los exámenes.

Cualidades de un héroe ~Microcuento~

viernes, 24 de mayo de 2013

¡Hola! Después de varios días he conseguido acabar este relato corto, una idea que, la verdad, me llamó la atención en su momento, pero por alguna razón no logré expresarlo como lo tenía en la cabeza. De todos modos, voy a dejarlo así, tal vez algún día lo reedite. (Y si me da la gana, le pondré una foto cuqui cuando eso)

Cualidades de un héroe



¿Sabes lo que significa ser un héroe? No es ganar una batalla, para eso están los soldados, y no todos los soldados son héroes.Ni siquiera es el tener un don, un poder especial, o unas habilidades tan desarrolladas que te hacen invencible. Todo eso está bien, pero los héroes no son aquellos con esas cualidades. Esas también son las cualidades de los villanos.
No. Un héroe se enfrenta al peligro, lucha batallas que sabe que va a perder.
Los héroes estaban hechos de otro material, había algo que los unía a todos. No sus enemigos, ni sus combates, ni siquiera sus superpoderes. Era la capacidad para saber que, a veces, lo que el héroe tiene que hacer es sacrificarse por la humanidad. Eso es lo que los diferencia de los villanos.

La biblioteca ~microcuento~

jueves, 9 de mayo de 2013



Hola chicos! Aquí os dejo un nuevo microcuento. ¡Espero que os guste!
Sigo con exámenes en la universidad, así que calculo que hasta dentro de un par de meses, no veréis novedades en las series. Pero sí que os dejaré pequeños relatos por aquí en el blog. Si queréis algún drabble con alguna palabra clave, podéis hacérmelo llegar a través del nuevo botón del ask, que hay arriba a la izquierda.
Por cierto, ¿Qué opináis del cambio de imagen del blog? Espero que os guste :3 Un besín.

 - No necesitas preguntarle por qué tiene miedo a la oscuridad, solo tienes que mirar más allá de lo que ella quiere enseñarnos.- Sus palabras me hicieron prestarle más detalle a la susodicha. Apartada, recluida en el extremo más iluminado de la biblioteca, se intentaba ocultar tras un libro de cuero cuya encuadernación estaba ya desgastada por el paso de los años. Sin embargo, poco más conocía sobre ella aparte de su gusto por la literatura, los sillones orejeros, la ropa cómoda y, tal vez, el deporte, por las zapatillas de correr que llevaba puestas.
- Está bien Sherlock, ¿por qué?- Pregunté, empezando a seguirle el juego, como siempre acababa haciendo. Él sonrió y volvió con gesto tranquilo la cabeza en la dirección de aquella joven. Tras unos segundos de silencio, empezó a señalar lentamente con su bolígrafo.
- Obsérvala, es joven, muy joven, como mucho acaba de empezar s carrera de derecho, pero ya está sentada en una esquina de la biblioteca, cuando no han empezado sus exámenes, cuando seguramente tenga muchas cosas mejores que hacer.
- Puede estar haciendo un trabajo- Comenté, sin darle importancia al asunto. Le encantaba especular, aunque no siempre estaba correcto. Él negó.
- No está tomando apuntes, está leyendo.
- Pero, ¿eso qué tiene que ver con el miedo a la oscuridad?
- ¿Vamos, no es obvio? Su actitud, su posición, su ropa, la forma en la que aprieta con fuerza el libro. Está visiblemente emocionada por tener en sus manos un libro de derecho, ¿y por qué? Porque está consiguiendo una oportunidad. Se está enfrentando a sus demonios. A los demonios de este horrible mundo en el que vivimos. Está enfrentándose a la pobreza, y a los desahucios. Y tiene miedo, claro que tiene miedo. Porque los monstruos son grandes, son fuertes, y son muchos. Se camuflan entre nosotros, nos atrapan. A algunos nos seducen para volvernos en contra de nuestros valores. A otros nos castigan por nuestra impertinencia. Pero ella… Ella es diferente.
>> Porque, aunque tiene miedo, lucha.

Drabble JohnLock ~Caracol~

martes, 7 de mayo de 2013

¡Hola!   Aquí os dejo un drabble de John Watson y Sherlock holmes, pedido por una personita muy querida que fangirlea como una diosa sobre el Lhanda, mi querida Julia. He tardado un poco por exámenes y esas cosas, y porque no se le ocurrió mejor palabra para poner que caracol. Ya me dices tú qué haces con esa palabra, aparte de empezar a desvariar mentalmente hasta que encuentras una especie de conexión sobre lo que sabes de caracoles para darle un trasfondo. De todos modos, esperemos que a la interesada le guste :D
Repito que podéis dejar preguntas sobre cualquier cosa en el ask, aunque tal vez, para los más vagos, hasta haga algún tipo de widget en el blog, si algún día me da la venada. Y, sin más dilación, el drabble. ¡Espero que os guste!



El tiempo pasaba tan lento que hasta un caracol podría haberlo adelantado. John no había contado los minutos que llevaba frente al 221B de Baker Street, pero podía asegurar que alcanzaría perfectamente la media hora. Llevó la vista de reojo a su reloj, solo para marearse con el movimiento del segundero. Estaba verdaderamente abrumado.
John había sobrevivido a un guerra, un secuestro, a estar vestido con dinamita y a un compañero de piso sociópata. No entendía por qué tenía miedo de cruzar el umbral de aquella puerta.
Ah, sí, eran los recuerdos junto al compañero de piso sociópata. Todo encajaba.
Sin embargo, hizo acopio de valor, e introdujo la llave en la cerradura. Aquella casa había sido su caparazón nada más volver de Afghanistán, su pequeño refugio. Había sufrido tantos daños como él, tantas redadas por parte de Lestrade, disparos del propio Sherlock... Y aún así, ahí estaba, firme, resistiendo sobre sus cimientos. Su refugio.
John entró en su antiguo apartamento, con la esperanza de verlo tal y como lo recordaba. No entraba desde el accidente, y aún esperaba que Sherlock hubiera hecho caso de las últimas palabras dichas ante la tumba de su compañero. Aún esperaba un último milagro.
Pero no fue así. El inmueble estaba cubierto de una espesa capa de polvo, oscuridad y humedad. Nadie podría vivir sin dejar su huella en aquel lugar. Sherlock no estaba ahí.
Con un suspiro de resignación, John soltó las cajas de cartón que llevaba para guardar sus objetos, y fue de camino a la cafetera que guardaba en la cocina, sobre la nevera.
- Yo que tú no abría la puerta de la nevera- Se escuchó a su espalda. Las ondas sonoras llevaron un escalofrío con ellas, recorriendo la espalda de John. Él, más sobresaltado que si acabara de explotar una mina antipersona a sus pies, se giró.
Y ahí estaba. El fantasma de Sherlock Holmes, con un brick de leche en su mano izquierda, y la derecha guardada en el bolsillo de su gabardina. Estaba tal y como lo recordaba, ni una sola cana, ni una mísera arruga de más.
John suspiró y cerró los ojos. Necesitaba creerse que aquello era cierto, pero así mismo, había soñado tanto con aquel momento, que no era capaz de creerselo. Esperó, contando los segundos, hasta que la manecilla del reloj realizó una vuelta completa, y volvió la vista hasta Sherlock de nuevo.
Saber que seguía ahí, sin moverse un ápice, le hizo cuestionarse su siguiente movimiento. Tras haber sido abandonado y olvidado, quedaba resentimiento en su persona. Llevaba meses esperando su vuelta, esperando aquel momento, pero al hacerlo, también se sintió furioso. Porque seguía vivo, y la única forma de descubrirlo había sido ir a buscarlo. No había movido un dedo por volver junto a John.
Tal vez, no lo quería a su lado.
- ¿John?- Lo llamó Sherlock. Él intentó girarse sin derramar una sola lágrima.
Los surcos de sus ojos se los había dejado un caracol paseándose por su cara, se dijo.
- ¿Por qué, Sherlock?- Preguntó, con la voz entrecortada. Eludió el desconcierto de su compañero, y volvió a atacar.- ¿Por qué nos apartaste?
Sherlock bajó la vista, visiblemente afectado por sus palabras.
- Tenía que hacerlo- Musitó- Por vuestro bien.
- ¿Nuestro bien? ¡Cuesta creerte! ¡Siempre pensando en ti nada más!- John necesitaba estallar. Llevaba meses intentando superar la muerte de un vivo. Necesitaba estallar. - ¡Solo sabes crear heridas que, cuando cicatrizan, vuelves a abrir!
Sherlock soportó sus palabras sin el más mínimo comentario, ni un solo gesto, ni un parpadeo. Siempre había sido frío, calculador y, desde luego, sereno. Cerró los ojos.
- John... Lo siento. No era mi intención.- Dijo, avanzando unos pasos, intentando alcanzar a su compañero.- Pero tenía que hacerlo.
John rehuyó el acercamiento, de brazos cruzados. Se dirigió al sillón. Necesitaba sentarse y pensar.
- Cuesta creerte.
Sherlock no dijo nada. Se apartó de John y fue hacia la cocina, dispuesto a abrir la nevera. Cuando se econtraba frente a ella, lanzó una mirada a John para que se pusiera a su lado. Él, aunque un poco receloso, obedeció, y se posicionó a su diestra.
Al abrir, John contuvo la respiración. Tres cabezas, perfectamente conservadas en formol, se encontraban en el intierior. John se detuvo unos segundos a observar los cortes precisos en el cuello, reconociendo la mano de su compañero. Lo miró de reojo.
- Ellos iban a...
- No importa- Lo cortó John. Si algo había aprendido, era a leer la mente de Sherlock, aunque solo fuera un poco.- Voy a decirle a la Señora Hudson que vuelva a alquilar el apartamento, luego hablaremos sobre esto en condiciones. Con un dichoso té.
- Gracias.
- Pero hay una condición, gasterópodo estúpido.
- ¿Gasterópodo? ¿No había un insulto peor?- Se burló Sherlock.- Dime.
- No vuelvas a matar a nadie por mí. - Musitó, bastante serio.- Y menos a paso de caracol.
Sherlock asintió, sonriendo.
- Ah, tengo la leche que pediste.