Se ha acabado una etapa de mi vida

martes, 31 de mayo de 2011

La verdad es que necesitaba escribir esto en algún sitio. Que sepáis que estáis leyendo el blog de una casi universitaria llorica...
Y es que el haber aprobado el bachillerato con una media de 7'75 entre ambos no ha sido lo que me ha saltado las lágrimas. Tal vez porque en parte sabía que aprobaría, tal vez porque sigo yendo al instituto a repasar y a estudiar, porque a fin de cuentas, las bibliotecas están abarrotadas de universitarios y no tengo sitio.
Lo que me ha hecho llorar es el hecho de que, después de 13 años de mi vida, me despido de mi academia de inglés. La "Yellow Submarine", una academia que se inunda cada cuatro lluvias. Pero es el sitio en el que me he pasado mi infancia, en el que dije mi primer intento de inglés, en el que actué de mary poppins, de zorro morado de peter pan, de ollivander, de madre en charlie en la fábrica de chocolate...
Sinceramente, no recuerdo la mitad de las actuaciones y estoy segura de que no dije la mitad de mi guión, pero es lo bueno de estar hablando en inglés. Los padres no entienden.
Gracias a esa academia ahora soy capaz de comunicarme en inglés con una amiga alemana, de leerme libros que no han salido en castellano, de hacer que mi profesora de inglés llegue al orgasmo se emocione al leer mis escritos. Gracias a esa academia he encontrado al chico al que le confesé mis secretos, he descubierto el lado oculto y amable de una chica normalmente encasquetada como "intento de pija", he descubierto que existe la esperanza en la juventud... En 13 años han pasado tantas cosas en esa academia.
Voy a echarla de menos. Por eso he llorado como si no hubiera mañana, he abrazado a mi profesor con lagrimones en los ojos, me he despedido de todo, de sus cuartos de baño, de las puertas amarillas, de las mesas, de las pelis, de los altavoces que no iban... Me han regalado un libro, y me lo han dedicado.
Y estoy llorando mientras escribo esto, por eso digo que soy una universitaria llorica.
La Yellow nunca fue una academia normal, siempre se portaron bien conmigo, eran cariñosos y atentos. Siempre estaban ahí para apoyar.
Hoy ha sido una gran despedida, llena de lágrimas por mi parte. Espero poder volver algún día y encontrarme con mis profesores. Ojalá no tuviera que irme. Pero la vida sigue, y aunque se acabe una estapa de mi vida, otras comienzan, y aunque duela, hay que seguir adelante.
Aunque se mire atrás.

¡¡Surina necesita color de ojos!!

domingo, 29 de mayo de 2011

Estaba repasando ahora la historia antes de irme corriendo, y me he dado cuenta que Surina no tiene un color de ojos puestos. No es que me la imagine sin ojos cuando la veo, simplemente que no sé qué color ponerle. Sabemos que es rubia, y que es muy buena actriz, también, aunque no sé si lo he puesto en la historia todavía, que es algo más alta que Clarya... Pero, ¿de qué color son sus iris?
Podéis votar o bien comentar aquí, o ambas cosas, que no muerdo. He dejado un mes, porque tampoco hay mucha prisa, pero si da alguien alguna razón de peso, cerraré la encuesta antes (si sé hacerlo, si no la dejo sin más hasta que finalice) y le pondré ese color de ojos. ¡Así que ya sabéis, votad, que Surina no tiene ojos!

Edit: Vale... al parecer sí que tiene color de ojos como bien ha dicho Jessi... que se sabe la historia mejor que yo... aunque el ambarino no me convence así que dejo la encuesta abierta, porque me da que va a cambiar... (esto es lo que ocurre cuando os moveis por impuslos. No es recomendable) Un saludo =)

Escribiendo: el fantasma del Lhanda

viernes, 27 de mayo de 2011

"Yo, Clarya Umbra, era una bruja. Una hechicera cuyo mayor mérito era su habilidad para realizar un hechizo de invisibilidad y mantenerlo durante toda la mañana. No tenía ni idea de para qué me querían, ni por qué era tan importante, pero no pensaba averiguarlo dejándome capturar. Se lo estaba poniendo difícil, y lo haría más.
Seguramente muchos en mi situación ya habrían escapado. Pero yo no podía. No podía, por varias razones. La primera era que estábamos en pleno vuelo, y no era una bruja especializada en volar. Otra era que la tripulación entera vigilaba toda posible salida del barco para impedirme escapar. Había una tercera razón, la que yo consideraba más vinculante, que era el hecho de que mi mejor amiga se encontraba a merced de ese grupo de secuestradores y ladrones de vidas que apenas se merecían mi aprobación.
Pero… es tan divertido verles buscar un fantasma."

Así se define Clarya a sí misma y su perturbador problema. La joven está encerrada en algo parecido a un dirigible con cubierta, dirigible al mando de un joven de unos 20 años. ¿Conseguirá escapar de sus adversarios? ¿O será capturada y encerrada, y a saber?
¿Puedes verme?
La historia surgió de un sueño super raro en el cual era invisible para mucha gente. Eso, combinado al libro que me estaba leyendo, de género steampunk, y la optativa, en la que no solía hacer mucho, dieron lugar a Clarya. Su descripción física, junto con la de Daimen, fue hecha con mi gomadado (una goma con números que uso para elegir opciones cuando no tengo idea de algo), pero me gustó el resultado. Hasta he encontrado una imagen de Clarya, bastante elegante, en un baile de máscaras en... uysh, mi primer spoiler...
Y ya que está aquí de "dibujo presente", supongo que cabría describir un poco a Clarya. Se me hace difícil describir la actitud de un personaje, simplemente sé lo que haría o no haría en cada situación. Ella simplemente busca lo mejor para Surina y ella. No puede apartarse de Surina porque ella lo ha dado todo por Clarya, y sería injusto que la dejase sola ante el peligro. Es bastante leal en ese aspecto.
En verdad Clarya no es rica, si ha pagado el billete para ir en ese dirigible ha sido porque no tenía más remedio. Era el único pasaporte a un mundo mejor. Es una joven de clase media que aspiraba a un futuro más sustancioso. En parte gracias a la magia. Al principio parecía un don... Hasta que llegó la Ley.
La Ley, el decreto, se encarga de capturar vivas a las brujas. Poco más se sabe de ello. Son entregadas a una legislación, y no se vuelve a saber de ellas. Tampoco se indemniza a la familia. Por puro temor, Clarya huye, dejando atrás su hogar, a sus padres, sus amigos... Y quedándose únicamente con Surina y un libro de hechizos. Cabe decir que el libro, en este instante, está confiscado y Clarya no tiene acceso a él.
Ahora Clarya está atrapada en ese dirigible, viendo salidas a cada parada, y siendo incapaz de escapar... ¿Lo logrará algún día?

Hello, Miranda

miércoles, 18 de mayo de 2011

¿Y si tus sueños estuvieran en una botella, y sólo tuvieras que descorcharla?

"The age of Miracles has passed away" As Dexter Palmer would say in "the Dream of Perpetual Motion", a steampunk novel in which a not so distant future is presented as a world without magic nor miracles. In a word: dull.
Our world lost its magic the day machines were created. The day we could have our heart's desire fulfilled for less than nothing.
Decades before, in "the age of miracles", people seemed happier. Miracles existed in the shape of dreams of a distant land, or anything. Because dreams were hard to reach, lands were distant.
But even Dexter Palmer says we have to listen to the music of the world instead of its noise. We do not have to, because dreams have left, sit and stare. Because even in the era of machines, there is still room, perhaps, for miracles.

"La era de los milagros ha muerto" como dijo Dexter Palmer en "el Sueño del Movimiento Perpetuo" un libro steampunk en el que un futuro no muy distante se nos muestra como un mundo sin magia ni milagros. En una palabra: soso.
Nuestro mundo perdió su magia el dia las máquinas fueron creadas. El día que pudimos tener el deseo de nuestro corazón cumplido por menos de nada.
Décadas atras, en la "era de los milagros", la gente parecía más feliz. Los milagros existían en la forma de sueños de una tierra lejana, o cualquier cosa. Porque los sueños eran difíciles de alcanzar, las tierras eran lejanas.
Pero incluso Dexter Palmer dice que tenemos que escuchar a la música del mundo y no a su ruido. No tenemos, porque los milagros se hayan ido, que sentarnos y mirar. Porque incluso en la época de las máquinas y los aparatos electrónicos, todavía hay espacio, tal vez, para los milagros.

Gracias a este texto ahora me preguntan si creo en los milagros cada vez que hay un imposible. Es un ensayo que hice en inglés y que me ha creado una reputación.
Creo que es bonito iniciar el blog con ello, porque quiero recalcar que los milagros existen, en formas pequeñas, grandes, de personas, de brisas de aire.
Los milagros son esas pequeñas cosas que te animan el día. Ya sea una canción, un colgante o un rayo de sol, ya sea un recuerdo. Un milagro es esa cosa que hace que tu parte racional vaya a paseo un rato, que detenga la lágrima antes de salir del ojo. Un milagro es un imposible que se hace posible ante tus ojos. Coincidencias. A veces se le llama suerte, como al saber.
Hace unos días fue un milagro llegar a la clase de inglés y encontrarme con que podía utilizar toda la información de "el sueño del movimiento perpetuo" para algo productivo. Algo imprevisto que me hizo sonreir mientras pensaba en acercarme a mi profesora y plantarle un beso (la verdad es que un milagro es que no lo hiciera). Coincidencias, ya que me había levantado aquella mañana y tras desayunar me senté, encendí el ebook y volví a leerme el final (hice spoilers, pero que se fastidie).
Un amigo no hace más, desde que mi querida profesora de inglés tradujo y leyó en voz alta el ensayo, que preguntarme si creo en los milagros.
Y sí, existen los milagros, al parecer. En la forma de colgantes con forma de estrella con estrellitas dentro. O al menos, ese ha sido mi milagro de hoy.