NaNoWriMo: Primeros días.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Estos primeros días del NaNo han sido agotadores. Ha tocado empezar justo coincidiendo con el Salón del Manga de Barcelona, y, por supuesto, ni colchón ni mierdas, bastante avanzado va Lhanda como para hacer un colchón. Así que, a pesar de no haber comenzado el día 1 a las 12:00 (porque estaba en un autobús y no tenía el portátil a mano), comencé el día 1 a las tantas de la madrugada, o puede que comenzáramos el día 2.
Digo comenzáramos, porque María, una amiga mía, también va a hacer el NaNo (aunque de un modo más sutil y más homoerótico salvaje), y comenzamos juntas. Marina nos describió como la persona que teclea lentamente dejando fluir su imaginación (yo) y la persona que teclea violentamente aporreando la imaginación contra el teclado (María). A pesar de que ella vaya más violenta a la hora de escribir, yo le mento más horas y tengo las ideas más fijas, lo cual me da una ventaja y una desventaja, porque como llevo la trama hecha, hay veces que me trabo y no dejo a mis personajes fluir bien, ando probando el no mirar exactamente la trama, sino saber de qué va y ya, si me trabo, ver qué tengo pensado.
De momento, estando a día 4, llevo escritas 10000 palabras (unas pocas más, pero redondeando), lo cual me hace muy feliz. Tener ya tal número de palabras me tiene emocionada, solo me quedan 40000 (que se dice pronto, y seguro que en breves empezaré a no escribir tanto por cosas de clase, pero me emociona verme capaz de lograr llegar al final del NaNo, y a la primera).
¿Qué dificultad le veo ahora mismo al NaNo? La falta de tiempo que puedan darme tareas universitarias. ¿Ventajas? Que voy a picar a María todos los días a las diez, de modo que, al tener a alguien, me sentiré más presionada para afrontar el NaNo.

Y ahora, para completar, voy a dejar un poco del extra pornoso del NaNo para que veáis lo que os espera si no llego a las 50000 palabras con lo que me queda de trama.

- ¿No echabas de menos esto?- Preguntó. Yo asentí, recordando lo bien que me lo pasaba cuando estaba encerrada a solas en el cuarto del capitán, y tenía que procurar que no se escuchara mi risa, ni mis gemidos.
- Pero no creo que sea la única.- Comenté, subiéndome sobre él y desatando lentamente los botones de su camisa, notando el contraste entre la tela blanca, cálida, y el frío botón de cobre.- Estoy empezando a sentir cierto… bulto.
Se ruborizó, aunque no por ello dejó de acariciar mi espalda, mis brazos, y llevar sus labios a mi cuello en rumbo descendente. Sabía que la cosa subiría mucho de tono en el momento en el que llegara a mis pechos, por lo que traté de darme prisa en desnudarle mientras empezaba a mordisquearle el lóbulo inferior de la oreja.
Se detuvo, disfrutando de la sensación. Me encantaba hacerle eso, disfrutar tanto que necesitaba recomponerse segundos después de haber terminado el placer para volver a reanudar su trabajo. Me daba tiempo a mí también de igualar un poco las condiciones, pues todavía me peleaba con quitarle la camisa mientras que la toalla estaba a mis pies. Daimen, notando lo que pretendía, se detuvo para ayudarme a quitarle el cinturón con la hebilla de cobre con la silueta del Lhanda. Después de aquello, quitarle el pantalón y los calzones casi estaba chupado.
Casi.

2 comentarios:

  1. ^~^ Bien amor!! Vamos que tú puedes!!! Si ya llevas eso en 4 días seguro que logras terminar con las 50000!!! ^~^
    Ánimo amor!!!! o(^3^)o

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    1. Gracias Amor!! La verdad es que ahora bajé un poco el ritmo, porque lo dicho, con la clase se jode un poco la cosa, pero ni tan mal, voy 2 días adelantada con lo que debería llevar, y he escrito mucho en un cap, lo que me ha hecho que tenga que dividirlo en dos, lo que significa que tengo más trama (mi verdadero peligro es quedarme sin trama xD) y es genial jajaja
      Muchas gracias por los ánimos >w<

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