El puente del diablo {Relato corto}

¡Hola!
La verdad es que no sabía con qué entreteneros hoy, de golpe ayer a las 10 de la noche fue una de "hostia, no sé qué subir al blog" y aunque en un principio iba a subir otra cosa, me acordé de estos relatos y dije "¿por qué no?". Así que aquí tenéis. De nuevo a Lethan y Lenne, viviendo una serie de aventuras juntos. Si queréis leer más sobre ellos antes de estas historias, podéis pasar por aquí para saber todo sobre ellos (y algún relato suelto de Lethan).
Por cierto, el puente del diablo era una atracción turística en Santander, en las afueras, pero sin embargo el mal tiempo acabó rompiéndolo. Solo para vender un poco las bellezas de mi ciudad.
Ahora sí que os dejo con el relato.

Había pasado mucho tiempo desde mi última visita a Lenne. Tanto, que ella ya se había recuperado por completo. Era satisfactorio verla ahora. Había engordado un poco, o tal vez solo había recuperado los kilos que había perdido, pero el hecho de no ver sus huesos clavados en la mejilla ya me parecía bastante para saber que estaba bien de nuevo. O mejor. No podría estar bien nunca, pero al menos había logrado superarlo.
Aparqué, pensativo, en mi punto de reunión. Estábamos de nuevo en la costa, en una zona de acantilados muy similar a aquella a la que le había llevado durante su fase depresiva. El aroma a salitre me envolvió nada más abrir la puerta, contrastando con el ambiente boscoso que había a mis espaldas. Cerré la puerta del coche mirando alrededor. No había nadie más.
Eso no debería sorprenderme, pero no estaba tampoco Lenne. Fruncí el ceño. La joven no era de las que llegara tarde a sus citas. Y ni siquiera tenía carnet de conducir, ¿cómo pensaba llegar hasta allí?
Fue entonces cuando descubrí su figura. Estaba en la orilla del acantilado. Pero no donde la otra vez, no en ese punto donde las olas rompían y tu flotabas.
No.
Estaba en un puente natural, en una sima en medio de un acantilado.
Caminando como si fuera un juego de niños.
Mi corazón se aceleró en el pecho, preocupado por su seguridad, mientras corría a su lado.
-¡Lenne!- Chillé, asustado. Ella se giró, haciendo ondular su cuerpo de un modo que pensé que caería y sería engullida por el mar.
Pero ella sonrió, casi flotando, mientras bajaba lentamente a mi lado. Entreabrí la boca, incapaz de creerme lo que mis ojos me estaban mostrando.
Earlenee flotaba hacia mí.
- ¿Cómo lo haces?- Pregunté, incapaz de creerme lo que estaba viendo. Ella rió. Ni siquiera recordaba haberla escuchado reír así, destilando felicidad. Era musical, capaz de conquistar solo con su voz, pero, por encima de todo, me demostraba lo que yo ya sabía, que estaba bien.
- Te dije que aprendí muchas cosas cuando no estuviste.
- Lo sé. ¿Pero esto? ¿Qué clase de magia es?
- Es un conjunto de runas. Se llama “Salto de fe”- Comentó, acercándome a una esquina del pozo, justo por donde ella había bajado. Las runas refulgían con un pequeño brillo ambarino demostrando que estaban siendo aplicadas. Con un simple gesto, Lenne borró su rastro y toda esencia de magia que quedaba en la zona se desvaneció. Entonces, la joven me abrazó.- ¿Qué tal tu búsqueda?
Fruncí el ceño.
- Aún nada.
Ella suspiró, pasándose una mano por el cabello y peinándose un poco. Apreté los labios. Tampoco quería que mi tarde con ella tratara sobre eso.
- Pero no hablemos de esto. Me habías prometido un truco.
-Ah, cierto.- Lenne sacó de su mochila un bolígrafo que a primera vista podría parecer normal y corriente si nadie se fijaba más de cerca y comenzaba a mirar las runas. Sonrió con una pizca de diversión y malicia- Ya verás. He aprendido muchas cosas desde que te fuiste.

Comentarios

  1. is an honor to read you kisses albert

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  2. No conocía a éstos personajes, pero voy a buscar tus otros relatos para conocerlos más.
    Me encantó, como siempre perecto.
    Un besazo <3

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    1. ¡Gracias Ana Belén! Esperemos que te sigan gustando...
      ¡Mañana hay más de ellos!

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  3. Me he pasado a leer relatos anteriores para saber un poco más de la historia. No sé si continuará, pero me he quedado con ganas de seguir leyéndo.
    Un beso!

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    1. Sí, claro que continúa. Tengo muchas ideas de ellos juntos, mi problema es plasmarlas. No son de la misma historia y hay cosas en las que sus mundos convergen y otras en las que divergen. Es complicado hacer esto con tus propios personajes, pero al mismo tiempo creo que se necesitan el uno al otro.
      ¡Un besín!

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  4. Jajaja difícilmente, si acabas de pasarte :) Espero que te haya gustado ^^
    ¡Un besín!

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  5. Muy bonito, me ha parecido muy curioso, Me gustaría saber si la historia continúa y leer algunos fragmentos más de ellos en tu blog.
    Saludos.

    PD: Inauguré mi primera secciómn, si te animas a participar pásate: http://escribiendomilhistorias.blogspot.com.es/p/escucha-mi-historia.html

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    1. ¡Hola María! Si sigues leyendo, la historia del viernes también es de ellos.
      Me paso ahora por tu iniciativa, aunque ando un poco saturada xDD
      ¡Un besín!

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  6. Hola! Me ha gustado mucho el relato así que ahora sigo con él :P
    Venía a decirte que acabo de publicar una entrada con las actividades que se harán en la primera ronda de la iniciativa Dioses del Olimpo, y el día en que empezará. Además tenéis que poneros de acuerdo el resto de participantes de tu cabaña para elegir capitán! Pasate cuando puedas :)
    Mil besos

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    1. Ay gracias :D
      Ya te comenté, estamos los 3 de hermes creo que convencidos en que sea Tiina, al menos, dos sí xDD Christian aún no se ha pronunciado, pero enseguida hablaremos con él.
      ¡Un besín!

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