Partida de búsqueda {Relato Corto}

¡Buenos días!
Hoy os traigo un relato de Daphne, pero no de su pasado. Volvemos al presente, a su vuelta al campamento y a su historia con Liz. Os recuerdo que la parte 7 estaba aquí, y ahora podéis ver lo que ocurre tras una fiesta tan loca como aquella. Sí, por supuesto me refiero a la resaca ;) Si no sabéis de qué va todo esto, el primer capítulo está aquí. Esta entrada participa en la iniciativa dioses del olimpo, dando puntos a la cabaña de Hermes, como ya sabéis, os robaremos la victoria y la cartera
¡Espero que os guste!


Un sonido atronador atravesó los oídos de Daphne. La joven se removió, inquieta, en su cama. Todo le daba vueltas, estaba dudando si estaba en tierra firme o en un bote en un torbellino. Y ese maldito timbrido…

Tardó un minuto en reconocerlo como su móvil. Con los quejidos de sus compañeros de cabaña de coro, descolgó, y con voz ronca, contestó:

- ¿Diga?

- Vaya, aquí la estudiosa se ha corrido una juerga.

- Ian- Sonrió ella. Era como un ibuprofeno. Sus males acabaron con el dulce sonido de su voz. Se incorporó y salió a dar una vuelta, para no molestar a sus compañeros de cabaña con su conversación.

El campamento estaba hecho un zarzal. Ni siquiera cuando había entrenamiento acababa tan desordenado. El señor D seguía de juerga (algo le decía que se había pasado por el forro su prohibición, aunque no importaba, por una vez). Había sátiros todavía tocando las flautas y pudo ver a Abbie quitarle guirnaldas de las ramas a su árbol. Rió por lo bajo mientras saludaba con la mano libre a la dríada, aprovechando para taparse del sol. Sus ojos sí seguían de resaca.

- ¿Debería preocuparme por esa fiesta?- Preguntó su pareja en el auricular.- ¿Algún chico guapo por el que me vayas a cambiar?

- Si piensas que voy a cambiarte por algún chico es que no me conoces lo suficiente.- Lo cual, en parte, era cierto. Había una parte de su vida que no le había contado, pero no era tampoco el momento- Solo fue una fiesta de bienvenida que se nos fue de las manos.

- ¿Garrafón?

A lo lejos, el señor D bufó ofendido. Daphne sacudió la cabeza, aunque no pudiera verle, y su resaca volvió a golpear. Era como si su cerebro no estuviera sujeto a nada y chocara contra su cráneo. Se sentó en el muelle, una zona limpia de restos de la fiesta, y metió los pies en el agua, inclinándose para ver su reflejo. La imagen que le devolvió no era muy seductora. No se había cambiado de ropa ni deshecho el moño antes de meterse a la cama, así que su camisa beige estaba arrugada en exceso, le salían mechones de pelo del recogido y el maquillaje se le había corrido de los ojos, pareciendo un mapache.

- No, por favor, el garrafón aquí está prohibido. Era vino de buena calidad. Demasiado buena, cuando querías darte cuenta, ya estabas borracho perdido.- Hizo ondas con su pie, mirando los límites del campamento.- Me encantaría que estuvieras, la verdad.

- Ya, y a mí. Parece que se te olvidó contarme que yo también estudio física y podíamos haber ido juntos.

Ella suspiró. Ya sabía que la idea del campamento de física no había sido la mejor.

- No podía, era… una beca cerrada.

- ¿Y qué investigais?

- Ah, de todo, desde movimiento circular hasta dinámica de fluidos, y por las noches a veces hay talleres de astrofísica.

- ¿Y física cuántica?

- Ni me la menciones- Bromeó ella, ya había tenido bastante física cuántica para una vida.

- La otra profesora no era mala…

Daphne bufó, no coincidía con ello. Levantó la vista del agua y los reflejos del sol hasta las cabañas. Varios hijos de Apolo entraban y salían de la enfermería con gesto abrumado. Algo en el interior de Daphne le dijo que aquello no era buena señal.

- Cielo, tengo que colgarte. Te llamo mañana y hablamos por whatsapp, ¿te parece bien?

- Está bien. Acuérdate de la diferencia horaria de 3 horas, no vayas a llamar temprano.

-Tranquilo, lo tendré en cuenta. Te amo.

- Y yo a ti, resacosa.

Sonrió al teléfono, atesorando esos segundos en los que solo era una joven normal, estudiante de física con un novio en la otra punta de estados unidos. Ojalá pudiera volver, tener solo una vida. Pero eso era imposible. Y la mestiza necesitaba ver qué había pasado en la enfermería. A medida que se acercaba, escuchaba a los hijos de Apolo cuchichear en corros.

- No dejaba de balbucear en sueños.

- Ya, y lo de las voces…

- ¿Pero se habría ido por eso?

- Tal vez no estaba bien. Tendríamos que haber hablado con el señor D, él trata la locura.

- ¿Cómo íbamos a saber que estaba esquizofrénico? Pensé que hablaba en sueños. Podía ser hijo de Poseidón, ellos lo hacen.

De golpe se chocó con la persona que quería ver. Marc estaba mirando alarmado a todas partes, como si el mestizo se hubiera escondido en el armario o bajo la cama. Daphne comprendió.

- ¿Se ha fugado?

El joven se giró. Tenía el cabello rubio hecho una maraña, y se veían las ojeras que presentaba todo mestizo aquel día.

- Ha debido aprovechar la fiesta…- Hundió las manos entre su cabellera, frustrado. Daphne temió que se quedara con los mechones rubios en la mano de la fuerza con la que parecía apretar.- ¡Sabía que algo raro pasaba! Se ponía hablar, decía que las voces remitían, pero que le estaban torturando. No entendí nada, o no quise entender. Debería haber hecho algo…

Comprendiendo que estaba a punto de darle un ataque de nervios, Daphne se situó a su lado, apoyando una mano en su hombro.

- Marc, no es tu culpa. Aprovechó la fiesta, había alcohol y todos lo estábamos pasando bien. Y él se escapó aprovechando todo aquello. Aunque no sé por qué querría hacerlo.- Confesó, preocupada, mientras miraba al exterior.- Seguro que está en el bosque, organizaremos pelotones de búsqueda durante toda la mañana si hace falta. Venga, toca las campanas y despierta a los campistas. Hasta en Pasadena se han levantado antes.

Aunque no entendió el último comentario, Marc obedeció. El sonido atronador de las campanas alertó a los campistas y todos corrieron a cambiarse y salir de su cabaña. Daphne entró, localizando a Liz mientras se cambiaba de ropa, y corrió a contárselo todo entre susurros.

- ¿Cómo que ha escapado? ¡Si estaba inconsciente!

- Muy inconsciente no debía estar. La enfermería está vacía- Sentenció ella, cambiando su ropa de salir por unos pantalones vaqueros y la camiseta naranja del campamento. Se puso unas deportivas y salió a recibir instrucciones de Quirón.

Se dividieron en grupos de cinco. Marc, Daphne, Liz, Dorian y Abbie (pues todo el campamento se había organizado, incluidas dríadas) comenzaron a recorrer la franja norte, más cercana a la frontera. El ambiente era serio y no conversaban demasiado, una mezcla del mal momento y la resaca. Daphne no dejaba de mirar a Liz, la pelirroja parecía verdaderamente cohibida por lo que estaba pasando. Sabía que algo raro la vinculaba al mestizo que había aparecido. Fue la primera en notarlo, antes siquiera de que chillara, y tal vez sabía algo que el resto no. No apartó la mirada de ella, preocupada, preguntándose si estaría bien, cuando notó que sus ojos se abrían de par en par. Soltó la espada que llevaban (por si acaso aparecían monstruos) y todo el grupo se volvió a mirarla. Dorian fue el primero en alcanzarla, rodeándola con los brazos por si perdía el equilibrio y caía. Era como si hubiera palidecido, como si toda la calidez se hubiese esfumado de su cuerpo.

- ¡Liz! ¿Qué pasa?

- No está aquí. No se ha escapado.

- ¿Cómo no va a haberse escapado?- Interrumpió Marc, llevado por los nervios.- ¡No está en ninguna parte! 
- No se ha escapado…- Repitió, mirando a los jóvenes con los ojos como platos. Su cara era de completo terror- Lo han secuestrado.

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Comentarios

  1. ¡Secuestrooooo!
    ¿Quién se atreve a entrar en el campamento mestizo? Sospechoso..... XD
    Cada vez me meto un poco mas en la historia de Daphne, y me encanta (pobre, la resaca la pasa factura jejeje)
    Un besoo
    Lena

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  2. La verdad es que no termino de coger a este personaje, creo que voy a buscar todos tus relatos sobre Daphne, a ver si la entiendo mejor.
    El relato una maravilla, como siempre.
    Un besazo <3

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  3. Hola!
    Pues voy a tener que buscar más de este relato proque leyendo este estracto claramente no voy a entender nada y no voy a dar una critica constructiba o algo con argumento ya que no caso una J.
    Tiene pinta!

    Un beso.

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  4. Voy a tener que ponerme con la historia porque sino no voy a entenderla, así que voy al lío y te cuento ^^
    Besos.

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  5. Ay! Ay!! me encanta todo, pero ese final es tan impactante!! *__*
    Me encanta que Daphne y Liz se hayan juntado. Ahora empieza lo bueno!!
    Besos!

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