Ian me salva la vida {Relato corto}

miércoles, 19 de noviembre de 2014

¡Buenos días!
Ya estamos a mitad de la semana, y yo con muchas ganas porque este finde voy a casa a ver a mi familia, que además el lunes es puente (ni idea de por qué, pero yo tengo fiesta). Además hoy me sacan la foto de la orla y ando algo nerviosa y con los rizos en el pelo. A ver qué tal salgo al final.
Hoy subo un relato de Daphne en el pasado. El capítulo anterior, el del día de la escalada, pareció tener buena aceptación y me emocioné, así que aquí tenéis la continuación. Solo os aviso, va a dar para largo.
Ah, y voy a crear una newsletter porque puedo, así que si queréis suscribiros tenéis el boton al final de la entrada.
Ya dejo de enrollarme, os dejo con Daphne. (recordad que esta entrada participa en la iniciativa dioses del olimpo para la cabaña Hermes. ¡Os robaremos la victoria y la cartera!)


Cuando al fin comprendí que la señora Felicity acabaría por matarme, decidí que al meno se lo tendría que poner difícil. Desde la biblioteca me descargué una audiowiki, una enciclopedia sobre monstruos de la mitología griega en formato de audio, y lo metí en el móvil. Vivía con los cascos puestos. Entrenaba con ellos en el gimnasio de la residencia y parecía que solo me las quitase para ducharme y atender en clase.
Sin embargo, parecía más fácil de lo que en realidad era. Cuando todavía iba por la C de Ceto, el primer monstruo marino que había aparecido en el mundo, me di cuenta que necesitaba hacer una criba. Muchas de esas criaturas no estaban vivas, otras, no podían ser por temas físicos.
Pero no puedes hacer una criba sin conocer a todas las criaturas, y hacer una selección tal vez requeriría de muchas horas de internet, aunque conociera ese mundo casi mejor que mi padre.
Apoyé con desesperación la cabeza sobre la mesa. No tenía tiempo para hacer una criba. No tenía tiempo en general.
alguien me quitó los cascos, sorprendiendome y haciendo que alzase la cabeza.Ian me sonrió al otro lado de la mesa, mientras se ponía a escuchar la terrible leyenda de Ceto y Perseo.
- ¿Cthulhu?- Me preguntó él, lo que me hizo sonreír. Ojalá se tratara del monstruo de Lovecraft. Negué, recuperando los cascos sin siquiera levantarme.- ¿y quién es?
-Es un monstruo de la mitología griega. Se llama ceto.- Le expliqué, mientras se sentaba a mi lado.- Muy poderoso en realidad.
Por suerte, era difícil de invocar con el nombre. era muy viejo y estaba cansado. Podías llamarlo, pero era muy improbable que apareciera.
- Así que eres una friki de la mitología. Y se te da bien la escalada. ¿Hay algo más?
¿Sabéis eso que se dice de que la mejor mentira es una verdad a medias? Pues, como hija de Hermes que soy, puedo confirmar la teoría.
- También robo.
- Claro, ahora todo cuadra.- Me sonrió con naturalodad de modo que yo no podía hacer otra cosa que no fuera imitarle. Olvidándome de la prima de todo mestizo: desconfiar de todo el que se presenta ante ti con buenas intenciones.
No sé cuánto tiempo estuvimos así, sin hablar, solo mirándonos. Tenía los ojos más vivos que había visto nunca, y llegué a pensar que cualquier cosa que se reflejase sobre ellos solo podría deslucirlos.
Sin embargo, la magia se disipó al ver a la profesora elicity entrando en el aula como si fuera un vendabal. Me giré, sorprendida, olvidando sus ojos para recordar lo que de verdad me importaba. Necesiaba ver más allá de su fachada, pero no sabía cómo hacerlo.
-Espero que hayáis traido vuestro trabajo sobre la relación de indeterminación de Heisenberg.- Indicó ella, todavía sobre el pupitre. Algo en mi interior comenzó a helarse, podría haberme quebrado en el asiento con el menor golpe.
- ¿Era para hoy?- Conseguí decir, en un murmullo. Ian asintió, mirándome preocupado.
- Claro, ¿qué pasa?
-Lo tengo en casa, pensé que era para mañana.
-Bueno, díselo.- Me giré. Era como si se hubiese olvidado del hecho de que me odiaba.
-Ian, me matará si le doy la oportunidad. No puedo permitirme estos fallos… soy idiota.
-Eres una dramática- Susurró, girándose para rebuscar en su bolsa. Yo me dediqué a mirar a la mujer, siguiendo sus pasos por la clase, recogiendo los trabajos uno a uno. Quería pillarme, quería ver el pánico en mi cara en el momento en el que viera el fin acercarse. Y lo peor es que lo vería.
Entonces escuché los folios posarse sobre la mesa, y el trabajo mecanografiado de Ian estaba ante mí, brillando como la salvación que sabía que era.
-¿qué haces?
-Ya me darás tu trabajo. Pon tu nombre.
- Eres idiota.
-No gana nada matándome.
Sabía que lo había dicho con burla, como si no me creyera (aunque no le juzgaba por ello). Sonreí, posando mi mano sobre la suya durante un efímero instante.
-Gracias- Susurré, cogiendo el bolígrafo y firmando el trabajo. Justo cuando posé el bolígrafo sobre la mesa, sentí la presencia de Felicity sobre mí.
-Señorita Miller- Susurró con frialdad, arrancándome el trabajo de las manos y realizando un escrutinio rápido por su contenido. Ian debía ser bueno en física cuántica, así que solo se giró hacia mi compañero, sin decir nada.
- Ian, cielo… ¿y tu trabajo?
-Lo siento mucho, profe.- Sonrió, intentando poner cara de circunstancias.- Tuve un pequeño contratiempo. Creí que la fecha de recepción era mañana.
Me fulminó con la mirada, tal vez sabiendo que había tenido algo que ver con el contratiempo de Ian, pero yo sonreí con inocencia.
-Bueno cielo, no pasa nada. si me lo traes mañana no te penalizaré.
-sí- Dijo, sonriendo y mirándome de refilón. ella volvió a dirigirme una de sus gélidas miradas, antes de girarse.
Suspiré aliviada.
-Espero que tu trabajo esté de doce, seguro que me penaliza aún así. Esta mujer es mucho de boquilla.- Me dijo, dándome un suave codazo bajo la mesa.
-Tranquilo que lo está. Soy la reina en términos de búsqueda de información.- Respondí.- Te debo una… dos, si contamos con que me abriste la ventana.- Me pasé un mechón tras la oreja, mirándole.-Podemos volver a quedar a tomar algo y te llevo tu trabajo, si te parece bien.
-Claro, podemos ir a cenar. Te recojo a las 8, ¿te parece?
-¿Una cita?- Me sorprendí, y admito que se  me aceleró el corazón y sentí unas ligeras mariposas en el estómago. Seguramente estaba sonrojada.
- Sí- Sonrió, travieso, como si tuviera planeado esto desde el principio. De nuevo, era una sonrisa contagiosa.
- Está bien, pero entonces estamos en paz.



http://eepurl.com/8KSCX

7 comentarios:

  1. ¡¡Citaaa!!
    Adoro a estos dos, se completan a la perfección y Ian, es amor ;D
    La señora Felicity es como mi antigua profesora de historia, dan miedo, aunque no creo que ella planease matarme jejeje (pero lo de suspenderme lo hacia como nadie -.-")
    Un besoo
    Lena

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ian es muy amor, y sí, ya salen de cita. La verdad es que ese capítulo tengo que revisarlo un poco, a ver si lo puedo subir pronto~
      ¡Esperemos que no quisiera matarte! Daphne sigue teniendo sus dudas sobre de qué se trata esa mujer, a ver cuándo lo descubre (aunque dudo que sea por las buenas)
      Muchas gracias por el comentario Lena :)
      ¡Un besín!

      Eliminar
  2. Soy MUY fan de Daphne, aunque no se si veo bien del todo que acepte el trabajo de Ian...
    Me has dejado con ganas de más, amiga mía. :-)
    Besicos!
    PD. Tienes varias erratas, de letras que bailan o que faltan ;-P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Situacioneses desesperadas...
      A ver, a él no le ha dicho nada (ya se ve) y ella podía acabar muy mal parada (justo tengo pendiente escribir cómo de mal parada acaba, pero shhh)
      Ya tendrás más dentro de poco ;)
      ¡Un besín!
      PD. dios, lo de las erratas, es que quité para el NaNo el corrector (uno de los trucos que comentan en la página) y me había olvidado de volver a ponerlo. ¡Ahora hago un repaso!

      Eliminar
  3. Me encanta Daphne. Siempre me sorprenden sus decisiones y eso hace que me quede enganchada a ella :3
    Sigue así de bien y enorabuena por ganar el NaNo :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja me alegra que te guste~~
      Gracias por lo del NaNo!
      ¡Un besín!

      Eliminar
  4. Aljdfkjds!!! Ian es puro amor!! *___________*!
    Soy muy fan de Daphne, no sabes. Y ahora de Ian!!
    Espero seguir leyendo más cosas!
    Besos!

    ResponderEliminar