¡Vuelve el Four by Flash!

sábado, 31 de mayo de 2014



Casi no me da tiempo ni a recuperar el aliento tras los exámenes finales y ya tengo a la vuelta de la esquina el Four by Flash. Por si no os acordáis, el reto del Four by Flash (o 4xF) es un reto de escribir 4 relatos cortos por semana, 4 meses al año. Comenzó en Marzo de este año y ahora en junio es el segundo mes, lo que indica que ahora toca escribir 16 relatos cortos de los que, por desgracia, no tengo ni idea.
Bueno, miento, tengo algunas ideas en el tintero y además cuento con los cuatro temas semanales propuestos por la propia página, lo cual me da un poco de alivio. De todos modos, y como siempre, estoy abierta a sugerencias. Bien sea mediante un comentario en esta entrada o bien sea haciendo una pregunta en mi perfil de Ask.fm, podéis proponerme algún relato corto con una palabra clave o lo que prefiráis.
Espero no quedarme sin ningún relato pero tampoco voy a exigirme mucho, ya que tengo tanto prácticas como exámenes este mes y entiendo que tengo que intentar no abarcar demasiado, pero la verdad es que no pierdo la oportunidad de apuntarme a cosas locas como esta o el NaNo.
¿Alguien más que se presente a esta loca aventura?

Cómo rellenar una ficha de personaje.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Desde que me descargué scrivener, gracias al descuento del 50% del NaNo, suelo crear una pestaña para los personajes y la relleno más, cosa que no era difícil porque antes era un archivo de word con 5 palabras sueltas, 20 hojas perdidas entre mis apuntes con sólo una frase para cada uno y una imagen que solía repetir varias veces para 5 personajes de distintas historias (y eso seguramente lo siga haciendo).

Sin embargo sigo siendo muy vaga en las descripciones, soy mejor creándome personajes de rol.
Esto tiene un motivo, y es que para mí, un personaje es como un diamante en bruto, claro, tienes la base del personaje, pero desde luego no está para nada acabado. Aún no ha sido tratado, y aunque el mundo lo haya cambiado, el personaje irá variando a medida que la historia avance.

Otro motivo es porque soy una vaga y a veces pienso un personaje solo de manera superficial, y a medida que descubro cosas sobre su futuro, las descubro sobre su pasado.
Una persona es más que lo que se ve a simple vista


Hay gente que se toma demasiado en serio la creación de personaje y otros que se basan en lo genérico, sinceramente, yo suelo preferir lo genérico, es más, suelo abrir la página de tumblr de mi amiga. Sin embargo, una de las primeras cosas que tienes que hacer es tener claro los datos básicos.
  • El nombre no es un detalle básico, puedes saberlo pronto (y enhorabuena por ello) pero encontrar un nombre no es lo primordial en estos casos.
  • Es importante conocer ciertas virtudes del personaje, no te digo que te sepas todo sobre él, pero sí sus puntos fuertes, bien sean físicos o mentales (o mágicos, depende de dónde establezcas tu mundo).
  • Necesitan un motivo que los mueva. No solo que quieran sentirse héroes (aunque puede pasar), sino un pasado que los impulse a hacer las cosas. Luego en estos casos estoy yo, creando personajes que simplemente parecen ser atraídos por los problemas y a la mitad de la historia digo "oye, ¿y este tío cómo se metió en líos la primera vez?". Pues eso, es importante saber cómo se metieron en líos la primera vez.
  • Hay que conocer su personalidad, cómo actúa ante las cosas. No pensar en todo. Un personaje evoluciona al timpo que lo hace la trama, y por tanto puede que haya cosas que no sepas cuando lo estás creando. Eso no dice que no debas apuntarlo. Cuando te des cuenta de una característica del personaje, debes apuntarla (y así es como suelo tener yo al final 20 hojas con una sola frase para cada personaje).
  • Otra cosa que no es importante es el aspecto físico. Es decir, es importante, pero no básico. Será por veces que cambié de idea sobre el aspecto de los personajes durante su creación, o por lo poco que expongo de ellos en mis relatos. No siempre dependes de una descripción física, o tal vez prefieras que los personajes no estén descritos para nada, o estén descritos vagamente. Eso ya depende de cada uno.
  • También es importante conocer el camino que va a tomar el personaje en la trama. No solo su rol en la historia, sino alguna decisión importante que tomará y cambiará el transcurso de la trama.
Una cosa importante a saber es que todos estos puntos están interrelacionados. Cuando escoges una virtud, vas buscando un motivo, cuando sabes ese motivo, sientes el cambio en la personalidad, y por tanto sabes las decisiones que vas a tomar en la trama (¿te das cuenta ahora de por qué el nombre o el aspecto físico no son tan importantes a la hora de crear el personaje? A no ser que tu historia hable sobre diferencias raciales o de una familia rica, normalmente estas características no tienen importancia en la creación del personaje).  Solo tienes que empezar a pensar un poco, y todo surge como una reacción en cadena.

¿Es necesario hacer una ficha de personaje para cada personaje?

 

Después de todo el rollo que he metido, casi me veo obligada a decir que sí. Las fichas de personaje son muy importantes para conocer al personaje que has creado. Pero puedes encontrarte en un punto en el que ya conoces a ese personaje, bien porque estés escribiendo un fanfic o porque sientes que ya sabes todo de ellos. Yo tengo así las fichas de personaje de el Fantasma del Lhanda, porque cuando me decidí a hacerlas llevaba media historia escrita y es difícil no haberme acostumbrado a los personajes.

Comencé a hacer la de Clarya y me cansé a la mitad. En Tao ni le puse nombre


Por otro lado, así tengo las fichas de personaje de la molécula de la discordia. Y antes ni siquiera tenían nombres, este en mis apuntes está como "tatuajes". Lo difuminé porque tenía muchos spoilers.

Esta hasta tiene una foto en la esquina


Y por último, estas son las fichas del relato del otro día.

Scrivener tiene esta cosa tan chachi de poder tener 2 ventanas al tiempo abiertas, y mola.


La cosa cambia mucho dependiendo del estado de desarrollo de la historia. Si estamos empezando, sí necesitamos una ficha, aunque puede contener pocas cosas, pero sí una base. Cuanto más avanzamos, más conocemos al respecto del personaje y podemos añadir cosas, spoilers sobre todo. Y, cuando llevamos mucho tiempo con los personajes, la ficha nos importa poco: sabemos como son, la ficha no es necesaria.

¿Y vosotros? ¿Rellenáis fichas de personaje? ¿Buscáis algo más extenso que mis notas sueltas? Tal vez en esta selección podáis encontrar alguna ficha de personaje que os guste más.

Uno de los dos tenía que ser el héroe {Drabble}

lunes, 26 de mayo de 2014

 Hoy subo un pequeño fragmento de lo que seguramente será una historia más larga. Mi problema, para variar, es que no tengo una trama definida más que las interacciones entre los dos protagonistas y un juego con los estereotipos, así que de momento voy a dejarlo en un relato corto y, a medida que se me ocurra cómo enlazar las cosas que sé, tal vez saque una historia de esto.
El relato corto de hoy se debe gracias a la prompt de writeworld, página de escritores en inglés con mucha más información de la que necesitarás en realidad.
Participo con esta entrada en la Linkparty de Lirethnotebook


- No necesito ser salvado… y menos por ti.
La joven arqueó una ceja, recostándose en el tronco del árbol más cercano mientras observaba la escena. Había visto muchas cosas en sus viajes. Había visto monstruos escondidos en la sombra más profunda del bosque, había visto ladrones asustarse de su presencia y mercenarios mirarla con respeto. Había buceado con criaturas que solo aparecían en los cuentos y había visto la magia más potente del universo fundirse bajo un soplo de su aliento.
Y, sin embargo, aquel chico no parecía estar dispuesto a ser salvado por ella.
Tal vez era cosa de orgullo, se dijo, arqueando una ceja y cruzando los brazos mientras observaba. Lo había visto desde lejos aventurarse solo con una espada en una cueva y salir corriendo, sin que nadie lo viera, con una escama de dragón en su mano. Dragón al que ella había derrotado, aunque no llegó a decírselo. Tal vez se sentía demasiado capacitado, pese a no tener ni la pose, ni las agallas. No dejaba de sudar por todos los poros de su cuerpo y la espada se le estaba escurriendo de las manos.
Sinceramente, era algo cómico.
- ¿Estás seguro?- Se atrevió a preguntar, acercándose.- ¿Sabes? He matado a muchas criaturas…
- Lo sé.- Gruñó.
- Y podría con un lobezno.
- Cachorro de huargo, por favor, habla con propiedad.
Sí, se trataba sin lugar a dudas de un problema de orgullo.
- Oh sí, es un lobo muy grande.- Sonrió, quedando a su lado. Escrutó alrededor.- Pero sería tu único testigo.

Tras el Rayo ~FanDrabble~

martes, 20 de mayo de 2014

¡Hola! Ando de exámenes así que sí, quitando sueños horribles por las noches se me ocurren relatos cada poco, y aunque no me vengan todas las ideas, sí que algunas no se me van de la cabeza ni aunque ande estudiando para un examen al día siguiente, así que tengo que escaparme y ponerme a escribir para poder centrarme en lo importante de verdad.
Y entonces me dio por pensar en cómo describir a un personaje al que le había caído un rayo, y entonces una cosa acabó en otra y... bueno, aquí tenéis un pequeño fanfic de Thor y Loki y cómo me imagino que acabarían las cosas si el escurridizo Loki intentara escapar de su prisión en Asgard... Y así acabó la cosa. Y esto antes de un examen, como ya comenté en mi entrada diario de la semana pasada.
(Por cierto, iniciándome en eso de hacer títulos con gifs, a ver qué tal se me da en un futuro)

El silencio reinaba en el bosque donde el joven de cabello azabache había caído. En el cielo, las nubes oscuras no dejaban de oscilar, iluminando cada poco el cielo con un fuerte rayo. Sin embargo, en el páramo no se llegaba a escuchar el retumbar del trueno. La tormenta estaba demasiado lejos como para perturbar la calma en la que vivía aquel claro.
Despacio, el joven abrió los ojos, inspirando una fuerte bocanada del frío aire que envolvía el ambiente. Sentía el frío acuchillarle las fosas nasales mientras intentaba controlar su respiración y tranquilizarse.
Un rayo cayó cerca de donde estaba, iluminando su cuerpo. Las marcas recorrían todo su torso desnudo, formando intrincadas enredaderas, enrojeciendo las articulaciones y las venas de su cuerpo a medida que pasaba por él. El joven, adolecido, cerró los ojos mientras veía las chispas luminosas atravesar el firmamento.
-Uno… dos… tres…
Y ahí llegó el trueno.
El joven esbozó una sonrisa, incorporándose.
- Creí que ni vendrías a comprobar si seguía vivo…- Bromeó. Le dolía cada articulación al ir a levantarse, pero trató de disimularlo con una sonrisa desencajada, cargada del dolor que emanaba su cuerpo.
El rubio, frente a él, no hizo el menor gesto por ayudarlo. Se quedó rígido como una estatua, como si acabara de forjarse del cielo y cayera frente a él. El rayo volvió a recorrer el cielo, envolviéndolos a ambos y mostrando sus rostros cargados de seriedad, transformados por el juego de luces y sombras que surcaba el cielo. Ambos se colocaron de pie frente al otro, mirándose a los ojos.
Una gota cayó sobre la frente del moreno, recorriendo su mejilla con suavidad. Otra gota siguió a la primera, y pronto no dejaba de caer una fuerte lluvia que empapó a ambos jóvenes.
El moreno se rió.
- ¿Es un truco? ¿Para que esta vez me mate el rayo?
- No.- Fue su única respuesta, con una voz que resonó como un trueno e hizo retroceder al joven.- No vas a morir.
Una risa gélida escapó de los labios del joven, quien levantó un brazo para apartarse el cabello empapado de la cara. El rubio ni se inmutó.
- Quién lo diría… Me exilias, me encierras, me amenazas… Me olvidas.- Siseó, paseándose alrededor del rubio, sin detenerse demasiado en su caminar.- Y, para colmo, ahora me cae un rayo. ¿Pero no quieres matarme?
-Intentabas escapar de nuevo.- El rubio se giró con un movimiento brusco hacia su interlocutor, sujetando su brazo para que dejara de moverse.
- Oh, no.- Una sonrisa volvió a formarse en sus labios, apartando la mano del rubio de su cuerpo. Inclinó una milésima la cabeza, llevando sus ojos verdes a los azules de su compañero.- No quería escapar, precisamente.
- ¿Y entonces?- El rubio frunció el ceño y entrecerró la mirada.- ¿Qué te hizo ser tan imprudente como para escapar de tu prisión?
El moreno sonrió, mirándole.
- La esperanza de que vinieras a buscarme.

Diario: Desaprovechando oportunidades o sobre cómo hubo una inglesa en casa y le hablé en castellano

lunes, 19 de mayo de 2014

Este domingo llegó una amiga americana de Martín a Oviedo para hacernos una visita y, teniendo en cuenta que tenemos una habitación vacía (mamá nunca leas mi blog, yo soy una buena mujer que duerme separada de su novio) se quedó a dormir con nosotros en casa.
Y diréis "pues no entiendo qué tiene que ver esto con desaprovechar oportunidades..." y entonces yo me remitiré al twit que escribí al respecto...
Esto demuestra que soy gilipollas. Porque después de pasarme la vida en tumblr (evidentemente en inglés), soy incapaz de no ponerme nerviosa cuando hablo con ella para explicarle por qué tenemos una mesa de una máquina de coser sigma (con una máquina de escribir encima y rodeada de las cajitas de té que me regaló mi madre, viva los pisos de alquiler amueblados y su lógica).
Tengo demasiados tés, lo sé...

Y eso me ha llevado a reflexionar sobre todas las oportunidades que desaprovecho en la vida, que seguro que son muchas, y no soy precisamente una mujer pesimista a pesar de lo que mi diario pueda parecer, lo que pasa es que me suelo desahogar de las cosas que no me gustan en vez de desahogarme de aquellas que me gustan. (O bueno, de hablar de ellas)

Y creo que eso en parte fue mi miedo y mis nervios, el llevar tres años (los mismos que el blog, que acabo de descubrir que esta entrada es del 18 de Abril) sin hablar inglés fluidamente me ha hecho desconfiar de una parte primordial de mi vida.
Y sobre todo, culpo a esa profesora que me dijo que ningún inglés me entendería si no calcaba su acento, porque ahora al saber que lo tengo perdido, temo siquiera hablarlo mal.

Pero intentaré aprender de mis errores. En mi vida hay muchas oportunidades y muchos trenes a los que tal vez por nerviosismo no he subido. Por ejemplo, dejé pasar la oportunidad de hacer un curso sobre mamíferos marinos en el Zoo de Madrid porque no llamé a tiempo. Siempre dejo las cosas para el último momento, y acabo pagando las consecuencias. Este año tengo que hacer el curso de submarinismo que el año pasado se quedó en un posible y desde luego intentaré seguir editando Lhanda aunque me angustie cada vez que abra el proyecto de Scrivener. Y también tengo que acabar a Loki de peluche, que se lo debo a una amiga desde hace meses.
Y supongo que a veces lo que hace falta es olvidar durante unos minutos los prejuicios, los "¿Y si...?" y los "seguro que tengo más ofertas", porque los trenes no siempre pasan dos veces, y ya sabes lo que dicen, más vale pájaro en mano...


Y ahora, tras todo el rollo, voy a aprovechar para dar una buena noticia. ¡Aprobé ecología! Tal vez podría haber sacado más, pero tras mi agobio con la universidad de este año, ver una asignatura aprobada es casi más que suficiente para mí en este momento :) De aquí a julio espero dejar solo una asignatura como mucho ;).

Robando a un ladrón ~Relato corto~

miércoles, 14 de mayo de 2014



Tras mucho tiempo sin subir un relato, he decidido colgar este. Tal vez, si me seguís en twitter, hayáis visto que de vez en cuando posteaba algún parrafito suelto de él.
Esto, vamos

 Eso es porque una amiga (a la que por cierto, deberíais seguir porque escribe de fábula)  me habló de notegraphy y me gustó, así que he hecho lo que ella, subir ahí frases sueltas de los relatos, y tal vez alguno que no me de la gana de subir aquí, aunque calculo que eso sería lo menos.
Este relato (que sí, tiene un final muy abierto, porque es una historia abierta) salió de un sueño y tras darle vueltas a la mañana supe exactamente hacia dónde encaminaría el sueño. Si sale una historia (que posiblemente salga) serán unos pocos relatos cortos, tampoco quiero complicarme demasiado la existencia, menos en época de exámenes.
Ah por cierto, es mi santo.


 Robando a un ladrón


El túnel estaba alumbrado por una tenue luz anaranjada, que permitía vislumbrar unos pocos metros a su alrededor. Sin embargo, la joven intentó que la ausencia de luz no la preocupara. Sabía el camino, sobre todo tras haberlo estudiado durante varias semanas, a una distancia prudencial y siempre cubierta por las sombras.
Llevó las manos con seguridad a una gruesa puerta de madera que se encontraba a varios metros de la entrada principal, sin permitir por tanto que la luz de su antorcha se viera a lo lejos. Con un movimiento hábil de su mano, el picaporte cedió y se abrió sin levantar el más mínimo sonido. La joven sonrió, orgullosa de sí misma, pero no se dio tregua y siguió avanzando.
Aún quedaba mucho por hacer.
Llevaba meses observando la sala, aunque nunca habia podido adentrarse del todo, si sabía lo quetenía que buscar, había visto a los jóvenes mover una de las antorchas de la pared, y luego la pared se elevaba entre medias, mostrando la entrada al almacén.
Ella imitó sus pasos, paciente, sabiendolo que tenía que hacer a cada movimiento. Giró con precisión el candelabro que sostenía la antorcha y se detuvo, observando la pared alzarse con facilidad, sin hacer ruido. Se veían los raíles engrasados desde su posición, por lo que no se sorprendió por la ausencia de sonido.
Fue a avanzar para cruzar, como había visto a todos hacer durante meses. Ahí era cuando solía tener que escabullirse, no quería ser delatadara cundo giraran la vista y vieran a una joven encapuchada observando desde el marco de la puerta.
Tal vez por eso nunca les había visto esquivar el fino hilo plateado que estaba frente a la puerta.
Tal vez por eso lo tensó con su cuerpo, incapaz de percibir su destello hasta que era demasiado tarde.
Escuchó el restellante sonido de ballestas descargándose y con un ágil movimiento esquivó la tanda de flechas que se dirigían hacia ella. Sentía todo su  cuerpo tenso y el corazón le latía con tanta fuerza que no escucó la siguiente carga y una de las flechas atravesó la piel de su brazo. Siseó, apretándose los labios, la herida no era muy profunda pero ardía y podía sentir la sangre pegarse a la tela de su camista.
No le costó percibir que ahora la habitación se estaba quedando a oscuras, y observó horrorizada que el mecanismo de defensa incluía un rápido descenso que acabaría por encerrarla ahí dentro.
Intentó no alarmarse, aunque veía el rápido descenso de la columna de piedra con visible horror. Ante la idea de quedarse sin hacer nada o acelerar el proceso de encierro, la joven golpeó aquella manivela con todas sus fuerzas, desencajándola.
La sombra se detuvo, a medio metro del suelo. No era mucho, pero al menos era lo suficiente como para escabullirse por ahí dado el momento.
Aliviada, la joven siguió caminando, ahora sin bajar la guardia a cualquier posible desnivel en el suelo, o nuevas hebras plateadas que le mostraran una trampa.
Y, al mismo tiempo, buscando su objetio.
La sala era larga y estaba repleta de joyas, armas y otro tipo de objetos, pero ninguno parecía satisfacer  la joven, que apenas se detenía a obervar alrededor antes de seguir caminando.
Había llegado a uno de los extremos de la primera sala (pues, para su sorpresa y decepción, aquel sitio contaba con más de una habitación, todas ellas cubiertas de objetos)cuando escuchó pasos en la puerta. Giró la vista y se agachó justo a tiempo para esquivar un fogonazo de luz.
- No vale de nada esconderse, no hay más salidas que esta entrada, y está dada la alarma. No tinenes escapatoria.
Ella maldijo, todavía agazapada y sin dejar escapar un solo sonido de sus labios. Más adelante se daría cuenta que hasta habia dejado de respirar.
Comenzó un extrño juego de busqueda en la que el chico se distribuía por todo el salón y alumbraba con su potente luz  en los rincones más recónditos, para encontrar a la jove, quien hacía todo lo posible por pasar desapercibida aún así.
- No debiste adentrarte siquiera.- Susurró a las sombras.- Es una zona peligrosa, hay demonios aquí dentro. Podrías haber acabaso herida.
La joven ni siquiera llegó a preguntarse qué le llevaba a saber que había sido una mujer la que había entrado y no un hombre. Se quedó en silencio, agazapada, buscando aún así el motivo de su entrada.
Aún no había perdido la esperanza de encontrarlo.
Sin embargo los pasos segúian acercándose y ella no tenía a dónde avanzar. Además, solo era cuestión de tiempo que encontrara las gotas de sangre y el rastro del suelo acabara llevándole a ella.
No podía seguir oculta.
Se puso en pie, todavía sujetándose el brazo, y miró al joven. No llegaba a la treintena por un par de años, y por su extraña forma de actuar, no debía considerarla una amenaza. No llevaba encima más que aquella lámpara que ahora apuntaba directamente en su dirección, con tanta potencia que tuvo que cerrar los ojos para evitar que le llorasen. Era una luz blanca muy intensa.
- Al fin decides se sensata y dejarte ver.
Ella no dijo naada, únicamente apretnadose la herida del brazo y mirando con gesto impasivo al joven. Tuvo que alzar la vista cuando ya estuvo a pocos pasos de ella.
- ¿No vas a decir nada?- Preguntó, inclinando la cabeza con gesto decepcionado.- ¿Ni vas a darme un motivo? Creí que tendrías algún as bajo la manga.
Ella siguió mirádole sin parpadear. Al final, el joven suspiró.
- Bueno, supongo que esa clase de revelaciones sólo ocurren en los cuentos.
- Lo están buscando.- Susurró, dejando que las palabras se deslizaran por la oscuridad hacia la salida.
- ¿Que?- Ella sonrió un momento, ¿acaso había escuchado un toque asustado en su voz?
- No pensaríais que se lo íbais a quitar de manera definitiva, ¿verdad?- Susurró ella, dirigiendo un brazo a su esalda y sacando un cilindro de no más de 10 centímetros de largo, que lanzó hacia una pared. El joven siguió la trayectoria de aquel objeto con temor, y alarma, intentó abalanzarse sobre el objeto pero la chica se lo impidió, tirando de él al suelo con fuerza.
Al tiempo que ambos cuerpos chocaban contra la superficie lisa, una explosión a su espalda losdeslizó varios metros por el suelo, haciendo que ambos se quedaran quietos varios minutos, mientras el calor del fuego iba aumentando en la sala.
La joven se incorporó con rapidez, miró con preocupación en sus ojos al joven que estaba inconsciente a su lado, y al sentir su respiración corrió a levantarse y escabullirse por la brecha que había en la pared.
Sin embargo, al salir comprobó horrorizada que estaba en medio de un campo de batalla.

Diario: ¿Qué ha sido de mí este año?

martes, 13 de mayo de 2014

De vez en cuando me encuentro en tumblr estas cosas que me hacen recordar que me había propuesto narrar un poco más mi vida.
Por si acaso decido no twittearlo, claro.
Así que ahí voy. ¿Qué estoy pensando? Pues estoy pensando en que hoy he hecho un examen que ojalá me hubiese levantado media hora más tarde y ya no llegaba, como pensaba para mí cuando creía que eran las seis de la mañana. Estoy pensando que este verano voy a estar yendo a prácticas por la tarde porque tendré exámenes por la mañana. Estoy pensando en qué ha sido de mí este año.
Porque lo malo es que no lo sé.
Simplemente ha sido un mal curso, un mal año. Decidí pasar un poco de las clases o tal vez perdí el interés. Me gustan, y lo peor es que recuerdo ir y pasarlo bien... en algunas. El problema venía de una mujer tartamuda incapaz de pronunciar la "r" y de unos médicos haciéndome la vida imposible.
Voy a creer que es eso y que puedo recuperarme en los finales.
Al mismo tiempo pienso en cómo explicarles a mis padres que existe una elevada posibilidad de vivir con mi novio en un piso de una habitación, cómo explicarles que el gasto será el mismo excepto la matrícula, y que si ellos nunca se han sentido un asco durante algún año de su vida. Pienso en cómo mi padre dijo que yo "siempre hacía lo que me daba la gana" cuando le expliqué mis motivos para irme con él y no buscar otro compañero de piso y en lo mucho que me dolió.
A veces, también pienso en por qué mi novio no confía en mí, y nada más salir de un  examen me empieza a exigir seguir estudiando, cuando el cuerpo no me pide nada más. Estuve a punto de quedarme en la cama, cielo, estuve a punto de dejarme vencer por un despertador que no funcionó. Por favor, dame una tregua. Sé que puedo salir de esta, pero no si cuando estoy saliendo del pozo me vuelves a empujar a él.
 Y esto está siendo un horrible desahogo, porque ahora mismo no sé en qué más pensar. Necesito pensar algo positivo... pero es más fácil decirlo que hacerlo.
Voy a darle una oportunidad y pensar en las cosas buenas que he hecho hoy. Porque recuerdo que había una profesora de inglés que me recomendaba anotar todas las cosas buenas en el día y celebrarlas, para ver lo bueno y no lo malo. Tal vez sea buena idea en esos días en los que no sabes encontrarle el lado bueno a las cosas.
La verdad es que fue una tontería, pero desde que recuperé mi pokewalker tengo un motivo para moverme, aunque solo sea la pierna para que contabilice pasos. Y es triste, pero me encanta contar pasos y conseguir puntos y capturar pokémon así. Además, capturo pokémon mientras estudio casi, y eso me hace tener menos tiempo la DS encendida. Todos ganamos si lo pensamos bien. Al salir del examen hoy ya había andado 2000 pasos. De todos modos al final encendí la DS porque hoy en la carpa Pokeathlon había a la venta una piedra fuego y yo quería un Arcanine.
Por otro lado, he escrito un mini fic sobre Thor y Loki que ya aparecerá en algún momento en el blog, y he aprendido a usar photoshop para poner texto en gifs de manera fácil. Me he sentido muy orgullosa de mí misma porque casi no he necesitado tutoriales y a la segunda me ha salido bonito.
Estoy consiguiendo que el método "ten un anillo en el dedo para girarlo en vez de morderte las uñas" funcione, y eso dicho de una mujer que se comía el pintauñas para dejar de morderte las uñas es todo un logro.
Y creo que en eso se resumen mis pensamientos sobre el día de hoy. En general no ha sido malo... pero tampoco bueno.

Diario: Cosas que no van a ningún sitio.

domingo, 4 de mayo de 2014

Como, supongo, a todo el mundo, a veces me apetece hacer algo que no da ningún fruto.
En mi caso, eso se resume en que de repente me viene una idea muy buena para esa novela que tengo más que abandonada en un cajón, a la que de repente y mirando por la ventana en un tedioso autobús de dos horas y 45 min le aparece... No exactamente una trama, sino un pequeño detalle. Como si estuvieras viendo una ecuación de muchas variables desconocidas y de golpe te dieras cuenta que hay un valor ahí que sabes exactamente cuál es. No puedes resolver la ecuación, y lo sabes, pero sin embargo comienzas a darle vueltas.
Podrías tener menos posibles resultados, como si en el quién es quién de golpe hubieras descubierto que el individuo no tiene bigote, pero sin embargo seguirías estando sin saber si se trata de un hombre o una mujer.
Y tal vez os digáis: Bueno Gema, no sabes si en realidad la novela no saldría adelante, puede que puedas salvarla...
No, olvidad esa idea. Es una de esas novelas que me venían a la mente cuando estaba en tercero de la ESO y que tiene más cabos sueltos que un navío destartalado. Y que me gusta y tiene personajes graciosos, pero si esa novela ve la luz yo me mudo bajo tierra presa de la vergüenza.
A veces creo que si cualquiera de mis novelas ve la luz (fuera de fanfic o wattpad) yo me mudo bajo tierra presa de la vergüenza, pero shhhh.
Y es en estos momentos cuando me pregunto por qué. Sabiendo que algo no va a salir bien, o que podría hacer algo más fructífero (revisar Lhanda, cof cof) me dedico a ir poco a poco atando cabos sueltos o deseando reescribir alguna escena de esa historia.
Supongo que es porque, por mucho que no sea algo productivo, y por mucho que no va a ninguna parte, no puedo evitar sentir nostalgia, querer recordar viejos tiempos y perder el tiempo con cosas no productivas y que no van a dar fruto, como Alberto, que riega sus tomates pese a saber que esas pobres criaturas no van a crecer nunca.
Supongo que cada cual tiene su listado de cosas que no van a ningún sitio, pero no son capaces de soltarse del todo, bien sea por nostalgia, por orgullo o por miedo. Tampoco es que me queje. Me gusta recordar lo que escribía y ver en qué tenía la cabeza cuando era más pequeña. Nunca he mantenido un diario durante mucho tiempo pero siempre he escrito, y creo que, al menos de momento, puedo recordar las cosas que hice gracias a mis relatos.
Si nos ponemos un segundo en modo filosófico, tal vez a veces haga falta no ir a ningún sitio par acabar en algún lado.

Diario: Quemada por el hielo.

sábado, 3 de mayo de 2014

Hay formas y formas de decir las cosas, y creo que a veces lo mejor que podemos hacer es callarlas.
No solo eso. Expongamos mi problema, ya que creo que esto va a ser definitivamente también un pequeño diario personal. Lo siento, sigo dudando si este o Delirios, pero quitando el inicio de Delirios, considero que este al final ha tomado un cariz más personal. Al menos para unas cosas.
O bueno, es mi blog, no tengo que dar (demasiadas) explicaciones. Simplemente creo que Beyond a Writer's Mind va a tener una pizca de diario. Y puede que Delirios a máquina también, quién sabe. Tiendo a cambiar mucho de idea.
Volviendo al tema que nos concierne. Desde siempre se ha dicho eso de "si no tienes nada bueno que decir, no digas nada", pero creo que eso, como escritora que soy, no es correcto. Mejor digamos que "si no tienes nada bueno que decir, piensa el por qué y explícalo". Los escritores crecen con las críticas, sean buenas o malas, duelan o no.
Corrijamos esa frase.
Los escritores crecen con las críticas constructivas, y de nada te va a servir comenzar con mal pie, y malas formas, porque  al final acabarás quemando al escritor, haciendo que se desanime y pierda productividad y, al final, quien deja de leer eres tú.
Así que lo mejor que uno puede hacer cuando quiere escribir una crítica constructiva, o simplemente dejar un mensaje, es ser amable, tener en cuenta que el escritor no trabaja para ti, y, si vas a exigir, al menos hacerlo con respeto. Desde luego un "mira chico(a)" no va a animar para nada el ánimo del escritor, que ya se ha dado cuenta desde un primer momento que no te has parado a averiguar nada más sobre él que el hecho de que escribe, ni siquiera molestándote en saber si es un hombre o una mujer.
Así, desde luego, acabarás quedándote sin Jelsa. Yo solo advierto.
Y ya me he desquitado suficiente. Hasta aquí la entrada de diario de hoy. Esperemos que más adelante sean más agradables.
Por otro lado, me sigue frustrando mucho el éxito que reciben los fanfics frente a los relatos originales. ¿Tan difícil es adentrarte en un mundo narrado por otra persona? ¿Si le has dado la oportunidad a su fanfic, por qué no te metes ya de paso en sus historias originales? Llevar un fanfic bien, siguiendo una buena línea argumental y de personajes, es difícil, creo que si hace bien eso, su historia debería merecer la pena.