Diario: Desaprovechando oportunidades o sobre cómo hubo una inglesa en casa y le hablé en castellano

lunes, 19 de mayo de 2014

Este domingo llegó una amiga americana de Martín a Oviedo para hacernos una visita y, teniendo en cuenta que tenemos una habitación vacía (mamá nunca leas mi blog, yo soy una buena mujer que duerme separada de su novio) se quedó a dormir con nosotros en casa.
Y diréis "pues no entiendo qué tiene que ver esto con desaprovechar oportunidades..." y entonces yo me remitiré al twit que escribí al respecto...
Esto demuestra que soy gilipollas. Porque después de pasarme la vida en tumblr (evidentemente en inglés), soy incapaz de no ponerme nerviosa cuando hablo con ella para explicarle por qué tenemos una mesa de una máquina de coser sigma (con una máquina de escribir encima y rodeada de las cajitas de té que me regaló mi madre, viva los pisos de alquiler amueblados y su lógica).
Tengo demasiados tés, lo sé...

Y eso me ha llevado a reflexionar sobre todas las oportunidades que desaprovecho en la vida, que seguro que son muchas, y no soy precisamente una mujer pesimista a pesar de lo que mi diario pueda parecer, lo que pasa es que me suelo desahogar de las cosas que no me gustan en vez de desahogarme de aquellas que me gustan. (O bueno, de hablar de ellas)

Y creo que eso en parte fue mi miedo y mis nervios, el llevar tres años (los mismos que el blog, que acabo de descubrir que esta entrada es del 18 de Abril) sin hablar inglés fluidamente me ha hecho desconfiar de una parte primordial de mi vida.
Y sobre todo, culpo a esa profesora que me dijo que ningún inglés me entendería si no calcaba su acento, porque ahora al saber que lo tengo perdido, temo siquiera hablarlo mal.

Pero intentaré aprender de mis errores. En mi vida hay muchas oportunidades y muchos trenes a los que tal vez por nerviosismo no he subido. Por ejemplo, dejé pasar la oportunidad de hacer un curso sobre mamíferos marinos en el Zoo de Madrid porque no llamé a tiempo. Siempre dejo las cosas para el último momento, y acabo pagando las consecuencias. Este año tengo que hacer el curso de submarinismo que el año pasado se quedó en un posible y desde luego intentaré seguir editando Lhanda aunque me angustie cada vez que abra el proyecto de Scrivener. Y también tengo que acabar a Loki de peluche, que se lo debo a una amiga desde hace meses.
Y supongo que a veces lo que hace falta es olvidar durante unos minutos los prejuicios, los "¿Y si...?" y los "seguro que tengo más ofertas", porque los trenes no siempre pasan dos veces, y ya sabes lo que dicen, más vale pájaro en mano...


Y ahora, tras todo el rollo, voy a aprovechar para dar una buena noticia. ¡Aprobé ecología! Tal vez podría haber sacado más, pero tras mi agobio con la universidad de este año, ver una asignatura aprobada es casi más que suficiente para mí en este momento :) De aquí a julio espero dejar solo una asignatura como mucho ;).

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