La importancia del prólogo

miércoles, 26 de marzo de 2014


Va venga, me he despertado con ganas de otro writetip (aunque de ahí a que lo publique...) y es que ayer hablando con una amiga me dijo que normalmente sus primeros capítulos eran raros, cuando yo le comenté que me había quedado un tanto perdida al leer su primer capítulo (a ver, que también puede ser porque vivo dormida hasta que me vuelvo a meter a la cama).

Pero es que, pensando en lo que me dijo... ¿De verdad está contenta?

Porque a ver, yo soy la primera en leer algo y, si el primer capítulo no me convence, dejo de leer.
Y no debo ser la única (stats en wattpad de El fantasma del Lhanda -dadle una oportunidad que ayer me dijeron que los últimos caps ya son algo que perfectamente se leería en un libro.-)

Bueno, es un ejemplo básico. Los primeros capítulos tienen que atraerte, así como la sinopsis, y si no dejas de leer.
Básico, ¿verdad?
Entonces, ¿qué tiene que tener un prólogo? ¿Y por qué deberíais confiar en mi teniendo esa gráfica de mierda?
Respondiendo primero a la segunda pregunta, aparte de porque deberíais ver cómo está el prólogo, porque está escrito hace 4 años y se nota mucho la diferencia en el estilo. Pero creo que si luego una media de 200 personas visitan la página, algo deberé estar haciendo bien... Al menos supongo. Podría estar mejor, pero también he visto cosas peores (además de que mucha gente se cansa de mi inconstancia, pero eso es otra cosa).

Y ahora, vamos a lo importante.

¿Qué tiene que tener un prólogo para atraer a los lectores?

Fuente
Yo lo que siempre he intentado es atraer la acción al principio. Presentar los personajes al mismo tiempo que comienza la acción. Por ejemplo, el despertador sobresalta a la dormida Clarya y la tengo corriendo a esconderse para no ser vista. Y al mismo tiempo que voy describiendo (poco, porque yo siempre describo poco aunque lo intente) tanto a Daimen como el ambiente, intento mantener un dinamismo. Una charla para intentar llamar su atención, un intento de escape... Simplemente atraelos con algo más que una descripción y una presentación de personajes, algo que te diga "oye, pues me quedo con las ganas de saber qué es lo que pasa...".

Por otro lado, La molécula de la discordia, una especie de noveluca que ando escribiendo ahora, comienza más tranquila, pero intento al mismo tiempo sembrar una pizca de curiosidad y añadir un toque cómico para seguir atrayendo. (cuidado, es un first draft y estará mal no, lo siguiente, pero supongo que aun así comprendais que intento darle un toque de humor)


Los libros se acumulaban a un lado del microscopio, superando en altura el aparato. El joven de cabello castaño rizado levantó la vista de los binoculares para echarle un último vistazo a los cuatro tomos abiertos al tiempo y cubriendo por completo la superficie a su alrededor, antes de volver a observar satisfecho el microscopio y cerrar los libros.
Sí, sin duda alguna, las setas alucinógenas que había comprado tenían esporas de sobra para volver a crecer. Y de buenísima calidad.
 Y, dejando de casos prácticos sobre mi. ¿Qué hacen los grandes escritores?

Patrick Rothfuss te cuenta tres tipos de silencio, y lo hace con tanto detalle, tan minuciosamente contado, que no te dice nada y te lo dice todo. Y pese a que no te muestra una acción, no te muestra un pasado y te muestra poco más que tres silencios, te sigue enganchando. ¿Por qué? Joder, es Patrick Rothfuss, en serio...
Y ahora pongámonos en serio un instante. No es solo porque sea Patrick Rothfuss, ese hombre escribe como los dioses y lo hace todo interesante, además de ser algo original y poco visto. Y bueno, también tiene su rutina, que debe ser algo como esto:
  1. Escribe
  2. Revisa y edita.
  3. Se lo hace leer a alguien.
  4. Revisa de nuevo y vuelve a editar.
  5. Lo vuelve a hacer leer
  6. Sigue inseguro
  7. Revisa y edita
  8. Ahora parece convencerle... pero...
  9. Revisa y edita
  10.  Lo envía
  11. Lo publican
  12. Se hace rico.
Y así estamos, esperando la continuación a su novela. (Aunque creo que sale pronto, yo aún tengo para un ratín con la de El temor de un hombre sabio)

Sin embargo, pensad un segundo, pensad en los libros que habéis leido (y leed alguno si no os acordáis), pensad en el fanfic que leisteis la semana pasada. ¿Qué os hizo seguir leyéndolo? Porque si os deja mal sabor de boca, no creo que lo volvierais a leer. Es por eso que es importante captar la atención al principio, como si de un pez se tratara, como si pescáramos al lector con nuestra narración. Y sin el como, justo de eso se trata.

Aunque, por supuesto, eso no significa que debamos dejar de mejorar después. Pero los primeros capítulos son importantes, porque nos introducen en la historia, tienes que presentar bien a los personajes y la trama, crear problemas que parece que no tienen solución y acabar formando el libro perfecto.

Claro que, antes que eso, hay que escribir mucho.

Y antes de despedirme, voy a dejaros con otra lista sobre cómo comenzar un texto que atraiga al lector :)

Fuente

¿Y vosotros? ¿Qué le añadiríais a un prólogo como "cebo" para vuestros lectores?

2 comentarios:

  1. La verdad es que nunca me he planteado la importancia de un prólogo (ni la de la creación de personajes... soy un desastre). Personalmente, pienso que empezar con un prólogo a veces hace falta y a veces no (he visto libros a los que le sobra y otros en los que es "interesante" para seguir leyendo).
    "11. Lo publican, 12. Se hace rico" eso me ha encantado.

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  2. Con el tiempo he aprendido que las primeras palabras que se leen en una novela no es que sean importantes, es que son cruciales. Si esas palabras son potentes y crean una imagen fuerte en la mente del lector, consigues que siga leyendo sí o sí. Evidentemente eso no basta, porque si la diferencia de esas primeras líneas al resto es muy grande te acabas comiendo los mocos igualmente.
    En cuestión de prólogo, creo que depende mucho del tipo de historia que quieras contar. Yo no siempre pongo prólogo (aunque siempre pongo epílogo), solo cuando lo veo necesario, pero creo que los principios de ambos deben ser buenos y atrayentes, aunque para mí tiene mucha más importancia el comienzo del 1er capítulo que el del prólogo. ¿Por qué? Pues porque en el prólogo nos pueden meter cosas extrañas, sin sentido, fragmentos de libros pertenecientes al mundo de la novela, cartas, sueños... De todo, y siempre no es bueno para saber lo que nos espera dentro. En cualquier caso es importante, y debe hacerse bien. El ejemplo que coges de Rothfuss es genial, porque lo de los silencios es..... EN FIN. Una pasada, para babear de gusto. Ojalá me hubiera gustado así el resto de la novela, habría trepado por las paredes de gusto xD

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