Insomnio ~Drabble~

viernes, 21 de marzo de 2014

El último relato del four by flash de esta semana no es el último. Pero bueno, en rigor el primero tampoco fue el primero, sino el segundo que escribí. Digamos que la pestaña de "programar" y yo esta semana hemos tenido muchas discrepancias y nos hemos odiado mutuamente. Y bueno, también está mi improvisado relato sobre el día del padre, que se coló en la programación, aunque no me arrepienta ;)
Así que aquí finalizamos, con una pizca de humor y un relato un poco subidito de tono por decir algo, la tercera semana del four by flash. ¡Espero que os guste!
PD. A todo esto, ¿habéis visto ya los iconos sociales tan chachis que he puesto en el lateral? Están sacados de Lireth's Notebook, aunque cambiado el tamaño y resubido a Tumblr. Si queréis usarlos, están aquí.




Va, venga, es hora de dormir junto a esta belleza que es mi novia. Lo mejor será cerrar los ojos y dejar de pensar. Aprovecho para tirar un poco de la sábana hacia mí, siempre tira de las sábanas para sí por la noche y me quedo sin nada.
Joder, no puedo dormirme… Me remuevo inquieto y me doy la vuelta. Ella se gira también, no sé si despierta o dormida, pero me abraza por la espalda, a pesar de que tiene unos bracitos demasiado pequeños como para rodearme bien con ellos… Es un cielo de mujer, pero se nota que no está cómoda. Aparto su brazo hasta mi cintura y vuelvo a cerrar los ojo.
No me vengas ahora con estas… Se ha pegado más a mí y ya no tengo espacio, pero… ¿Cómo voy a despertarla? Será mejor intentar moverla con suaves golpecitos para recuperar mi espacio.
Vale, esto no funciona, probemos un poco más fuerte…
- Gñeeeeh.- ¿Qué cojones ha sido eso? Ojalá pudiera repetirlo para grabarla… Pero claro, la luz del teléfono la despertaría. Tendré que conformarme con que este recuerdo no se borre por la mañana. Ale, ahora a dormir, que ya vuelvo a tener algo de espacio para mi.
¿Me he tomado un café de manera inconsciente? ¿Por qué sigo sin dormirme? Yo creo que ya ha pasado tranquilamente una hora desde que me dispuse a ir a dormir. ¿Alguien me explica qué le pasa a mi cuerpo? Tal vez sea la emoción porque llegue la primavera, pero digamos que lo dudo.
Bueno, voy a ponerme boca arriba, tal vez sea que así me duele la espalda…
No, cielo, te quiero mucho, pero no era una invitación a que te subieras encima mío. Le doy un beso en la frente con cariño mientras vuelvo a intentar apartarla, pero no hay manera. Parece que mi novia por las noches se transforma en una lapa. En una lapa que tirita a todo esto. Será mejor cederle un poco de las sábanas.
Me niego a contar ovejas. Seguro que hay otro método para dormirme…
Acaricio con suavidad la parte baja del cuerpo de mi novia, pensativo. Seguramente si intento eso también la despertaría, y como que no es plan. Vuelve a removerse, se da la vuelta y tira de mí, pero intento que no logre acercarme. Al menos hasta que deje de pensar en lo rápido que me dormiría con un poco menos de ropa y un poco más de acción, lo mejor será mantener las distancias.
Bah, reniego, voy a no pensar en nada un rato.
No pensar.
No pensar…
Mierda, así no funciona.
Voy a estirarme. Uy, qué gusto, al parecer mi espalda agradece la idea. Ahora a relajar los músculos mientras se me escapa un bostezo. Volveré a cerrar los ojos y…
Ahora tengo una sábana enredada en mi pie. Contengo las maldiciones que me vienen a la cabeza por el bien de mi novia, que si no…
A todo esto, es un poco marmota. No puedo creerme que no se despierte con todo el ruido que estoy haciendo.
Vale, ya vuelvo a estar tranquilo y con el pie fuera de la sábana. Vamos a dormir.

El despertador… ¡Eso significa que pude dormir! Me desperezo para apagarlo mientras escucho a mi preciosa novia gruñir y removerse en la cama. Cama que, por cierto, está destrozada. Ni que hubiéramos hecho el amor antes de dormir.
- ¿Pero qué ha pasado en la cama?- Pregunta ella. No puedo delatarme, seguro que me echa la bronca. Jugaré un poco con ella, es una mentira piadosa.
- Anoche diste más vueltas que el demonio de Tasmania, querida.
- ¿Yo? Si me dormí enseguida.- Se defiende. Normal, la pobre no tiene culpa, solo de hacer ruidos raros antes. Intento mantener mi mejor cara de seriedad, añado una pizca de molestia y vuelvo a enfrentarme a sus ojos. Por suerte sigue dormida, porque se me escapa una sonrisa.
- Pues a saber qué soñarías.- Bromeo. Ella bufa y se levanta, intentando no deshacer más la cama.
- Si quieres te lo explico en la ducha.- Alzo las cejas, divertido, mientras la sigo al baño.
Al final me va a salir bien la jugada y todo.

2 comentarios:

  1. Jajajaja me ha gustado mucho, puede que porque me recuerde mucho a mí cuando no me consigo dormir. No hay anda peor que estar dando vueltas en la cama eh -.- Y la pobre muchacha que se cree que el caos es por ella. :))

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    1. Yo ando igual jaja, creo que si no me pongo a dar vueltas en la cama soy incapaz de dormirme que es distinto :) Y sí, pobrecita que se cree culpable. Bueno, algún día tendrá que decirle la verdad, ya le compensará seguro jaja
      Muchas gracias por comentar Andi, un besín :)

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